Voices of Chaos

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La orientación que sigue esta joven agrupación panameña corresponde a la que viene siguiéndose desde los años ochentas dentro del Thrash Metal; sin embargo, como su música no desatiende las ventajas de la producción moderna, ese sonido clásico alcanza particularidades sobresalientes. En este sentido, la banda liderada por Tony Freire y Yigo Manzo puede considerarse un ejemplo de sincretismo, pues sin perder un ápice de fidelidad a lo que es la esencia del Thrash Metal (la rapidez, la agresividad, la vehemencia), se acopla a elementos (como una mezcla limpia o el uso de efectos) que podrían contravenir los principios del género, pero que aquí, contrariamente, se ven enriquecidos al estar direccionados por la inteligencia de músicos que conocen las especificidades de sus instrumentos y también el modo en que estos deben contribuir a la proyección del conjunto.

El álbum debut del grupo, Programados para el caos, expone, como se dijo, influencias innegables: aquí y allá hay desperdigadas reminiscencias de bandas como Slayer o Destruction. Con todo, más allá de esas evocaciones que a estas alturas ya son francamente inevitables, Atrofia despunta con una energía particular, a veces porque mezcla arpegios con riffs distorsionados (tipo "Cáncer global") y otras porque se sustrae momentáneamente de la velocidad para explorar modulaciones medias que se enriquecen con juegos de guitarra y fragmentos melódicos, cuasi progresivos. Como la producción del disco es tan buena, cada elemento tiene asegurada su presencia (las líneas de bajo, el marcado acompañamiento percusivo o la fuerza de los coros) y, en realidad, la banda exhibe momentos de gran intensidad, sobre todo en los punteos, los cuales están llenos de refinamientos y despliegues siempre personales.

Quizá el aspecto menos prolífico de Atrofia sea la vocalización, ya que esta se mantiene dentro de un solo registro la mayor parte de las canciones. No obstante, un tenue delay que se aplicó sobre ella le permite desplegarse por ciertas tesituras y ganar más cuerpo. Para los hispanohablantes, por otra parte, esa voz tendrá un atractivo especial, puesto que la agrupación compone sus letras en español y, tratándose de una vocal que media entre el grito y el desgarro, el contenido es perfectamente audible. Atrofia maneja en sus letras una visión apocalíptica, ya sea en relación con el fin del mundo que se avecina o con la pérdida del presente mismo, el cual es presentado por la banda como caótico e incontrolable, demasiado vinculado a la alienación, la invasión informativa, la religión o las ideologías, como para poder darnos algún margen de independencia.

Programados para el caos fue grabado en Panamá, pero su mezcla y masterización se hizo en Venezuela bajo la dirección de Jorge Luis Medina. La versión en formato CD fue realizada de forma conjunta por 7 sellos discográficos, entre ellos, Bluespoon Records, Lógica Ciega, Green Revolution y Rompiendo Bocinas. Se trata de una edición en DIGIPAK con una manufactura que seguramente habrá satisfecho a la banda tras haber concluido las grabaciones del disco incluso con instrumentos prestados. El disco contiene un cuadernillo de 8 páginas con las letras de las canciones, información sobre la banda y agradecimientos. Esta versión, además, contiene como bonus tracks las canciones que hicieron parte de las Demos Templo de la enfermedad (2017) y La máquina del odio (2013), de suerte que permite, además de la experiencia del disco, tener una visión general de la música de Atrofia.

ATROFIA. Programados para el caos. Rompiendo Bocinas Records (et al). 2018.
RANK: 8/10
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La biografía de la agrupación ecuatoriana Fear posee dos momentos esenciales: uno se remonta a la década de los noventas, cuando se lanzara el TAPE Catedral Salvaje (1997) y, el otro, coincide con la reactivación de la banda alrededor de 2009 y el lanzamiento de su álbum Dios del Terror (2015). Ambas épocas están separadas por incidentes tales como el prematuro suicidio de Segundo Nieves -baterista fundador del grupo-, una larga temporada en España del guitarrista Edison Naranjo o los permanentes cambios de alineación; sin embargo, inversamente, estas etapas coinciden, tanto en una orientación musical clara, a saber, la del Death/Thrash Metal, como en el deseo de sobresalir dentro de una escena que, a pesar de venir creciendo considerablemente, continúa experimentando inconvenientes de promoción y apoyo.

En Catedral Salvaje encontramos una música que podría emparentarse con la de otras agrupaciones latinoamericanas como Etnocidio, Sepelio o Socavón, pues, como ellas, Fear propone un Death/Thrash que recorre distintas velocidades, y que, sin dejar cierto sesgo primitivo, despunta por momentos merced a algunos solos, combinaciones rítmicas o pasajes limpios. Tal vez, dentro del conjunto, lo que más resalta del TAPE es la potente vocalización de Diego Palacios, la cual ofrece una firmeza que no se altera a lo largo de la grabación y que hace gala de una rápida dicción que solo se esfuma en unos contados finales de verso. Por lo demás, en tanto la mezcla se encuentra en su punto, la tesitura instrumental está garantizada, y da un verdadero gusto escuchar las líneas de bajo que hay, por ejemplo, en la canción homónima del TAPE.

Las composiciones de Fear resultan empíricas en muchos sentidos, pero, como la banda cuenta con una visión muy lograda de la unidad, las transiciones y cambios se hallan perfectamente tejidos, proyectando siempre una música compacta. Solo es lástima que no se hayan incluido punteos de guitarra en todas las canciones, pues esto podría fungir -como sucede en el tema "Extraña Procesión"- a modo de cénit. Por lo que concierne a las letras, todas compuestas en español, estas traslucen la misma cohesión que se destaca en lo musical: entre ellas hay una conexión rastreable de crítica social, a veces manifestada contra lo religioso, y otras, contra la manera como el hombre parece no reaccionar ante el fin del mundo, la devastación, la reproducción de imaginarios o la guerra.

Catedral Salvaje fue grabado a mediados de noviembre de 1997 y fue lanzado por la disquera El Sótano Records, propiedad de José Luis Terán -director de Acero Magazine y Fuego Negro-. La presentación del título es profesional e incluye, a todo color, agradecimientos, letras y fotografías de la banda. En cuanto al sonido, aun sin tratarse de un PRO-TAPE, el resultado obtenido fue positivo y se agradece que la cinta haya sido adecuada para que tuviese la extensión propia del EP, es decir, unos veinte minutos. No existen a la fecha reediciones de Catedral Salvaje, si bien las cuatro canciones que aparecen aquí se retomaron para la grabación del CD Dios del Terror, prensado, como se mencionó más arriba, en el año 2015.

FEAR. Catedral Salvaje. El Sótano Records. 1997.
RANK: 8/10
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Para la época en la que apareció este álbum de Impending Doom, la combinación que proyecta su música, es decir, la del Black/Thrash Metal, ya había ganado cierta popularidad, y muchas de las agrupaciones responsables de ello son precisamente las que más pueden asociarse con su sonido: Bewitched, Aura Noir, Desaster, Goddess of Desire o Desekrator. Como ellas, esta banda alemana presentó en Signum of Hate (1998) una fórmula enérgica, rápida y con todo el regusto del Metal clásico, tanto en lo que se refiere a la confección rítmica como al tratamiento lírico; por esto, es poco probable que los fanáticos de la vieja escuela puedan llegar a desestimarla, más aun si se hacen notar dos puntos: primero, que la calidad de sus músicos no es nada desestimable y, segundo, que posee rasgos en los cuales se vislumbra cierta personalidad.

Efectivamente, en Signum of Hate es posible disfrutar de unas guitarras con solos y fraseos bien estructurados; de una batería rápida, mas no repetitiva; y de una vocalización cuyo espectro se abre desde las guturales Death hasta los agudos más pronunciados del Heavy Metal. Pero, además de este sostenimiento que indica las capacidades de Impending Doom en el marco instrumental, la banda consigue gestionar ciertos ingredientes para darle a su obra un poco de color propio: hay, de entrada, unos apliques muy especiales de teclado, escapes del esquematismo clásico en los punteos, y un apoyo de numerosas voces en los coros, lo cual les confiere un empuje y vehemencia especiales; todo esto, amén de la fantástica operación que hace el grupo para evitar las transiciones no naturales de velocidad.

En Signum of Hate, además, tiene lugar un experimento ecléctico: el mezclar en las canciones -por ejemplo, en "Armageddon Tales"- los riffs propios con otros que parecen calcados de bandas inspiradoras, algo que termina siendo a la vez homenaje y novedad. Así, rápida en su ejecución y sintética en su propuesta, Impending Doom deja verse en ocasiones muy Black Metal -como sucede en "Sumerian Awakening-, otras más cercana al Death -tipo "Domination of Suffering Souls"- o, incluso, en una onda más Heavy Metal -en "Forward to Golgotha-; pero, en todo caso, nunca hay una merma en la energía del álbum, ni en la inclinación de sus letras (tal vez lo menos honroso del disco), puesto que estas mantienen su inclinación anticristiana, demoníaca o de apoyo al Metal en cualquiera de las facetas del grupo.

Signum of Hate fue prensado por el sello alemán Perverted Taste Records en CD y LP de 12" en 1998. La versión en compacto incluyó un cuadernillo de 12 páginas, impreso profesionalmente, que contiene las letras de las canciones, fotografías del grupo -tipo montaje-, y los datos de grabación. El arte de la portada, como se ve, no destaca sobremanera, y seguramente en este punto revisten mayor interés los otros álbumes del grupo. También existe de este título una versión en TAPE editada a finales de los noventas por Beverina Productions y Ketzer Records; esta, así como la lanzada en LP, contienen como bonus los covers de los temas "Chapel of Ghouls" de Morbid Angel y "Dethroned Emperor" de Celtic Frost. El álbum CD lastimosamente no contiene estas versiones aunque da los créditos de las mismas a las bandas en el booklet.

IMPENDING DOOM. Signum of Hate. Perverted Taste Records. 1998.
RANK: 7.5/10
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Fueron tan vistosos los shows de Goddess of Desire que después de cada presentación resultaba imposible no preguntarse cuánto había en ellos de calidad musical y cuánto, por el contrario, de pura teatralidad. Para muchos, justamente, su parafernalia escondía un reciclaje de ideas que habían rendido ya suficiente fruto, pero que la banda forzaba aún de modo empecinado. No obstante, para otros, dicha imitación -que tenía incluso nombres propios: Venom, Celtic Frost, Manowar- no constituía un motivo de señalamiento y, en su opinión, encajaba perfectamente con el espectáculo que montaban los holandeses en tarima. Así pues, durante la década y media que vivió la banda, la crítica de su propuesta pareció dividirse en dos posiciones inconciliables.

Ahora bien, para quienes conocemos la banda solamente a través de sus discos aquellas perspectivas están armonizadas. En efecto, es claro que Goddess of Desire no es un grupo original, pues su música -al menos en lo que respecta a Conquerors Divine (2002)- no es más que un enclave de los géneros tradicionales -Heavy, Speed y Thrash Metal- sin ningún arresto propio; pero a pesar de ello, sus integrantes no son figuras fingidas, sino músicos que, moviéndose dentro de un viejo molde, son capaces de componer con riqueza y dinamismo temas que llegan a ser incluso notables. Es más, Goddess of Desire refleja un acople envidiable para muchos, y la calidad de sus solos, el cuerpo de sus riffs y el juego impecable entre sus estrofas y coros, poseen por sí mismos un valor que no sería justo desmeritar.

La prueba de esto está en el hecho de que un disco de 14 canciones parece, de entrada, agotador y, sin embargo, se pasa por todo Conquerors Divine con un gozo permanente, conociendo los lances de sus 3 vocalistas, interiorizando los enérgicos cambios de tiempo y coreando las líneas de las letras que transitan por asuntos tan diferentes como la vida de los metaleros, el orgullo pagano o la crítica religiosa. Apenas durante los 3 cortes que sirven de intermedios se suspende el flujo de esta vitalidad, pero una vez desaparecen estos se retoma el ritmo rampante de las canciones hasta alcanzar el final, en donde a modo de epílogo se encuentra el tema homónimo del álbum, cierre ideal del mismo en la medida en que sintetiza los recursos usados por la banda y concluye dejando el ánimo bastante arriba. 

Conquerors Divine fue lanzado en el año 2002 por el sello alemán Perverted Taste en formato CD y también en LP de 12". El tipo de animación que sirvió de portada al disco fue usual en los distintos trabajos de Goddess of Desire, pero no se mantiene en el interior del booklet, en el que se prefirió incluir imágenes distorsionadas de los músicos y un contraste entre fondos amarillos y negros. Se presentan allí mismo las letras de las canciones, los datos de grabación y los agradecimientos. Debe recordarse, finalmente, que Harm Noort, el bajista/vocalista de la banda es un veterano de la escena holandesa, pues ya estaba incorporado a la banda de Speed Metal Defender cuando corría el año 1984, y también tuvo un breve paso por Questionmark a finales de esa misma década.

GODDESS OF DESIRE. Conquerors Divine. Perverted Taste. 2002.
RANK: 8/10
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No sé si alguna vez una réplica ha podido alcanzar el estatus del referente al que imita, pero por lo que respecta a los dos discos de Witchburner reunidos en este CD, el resultado no es positivo; y es que, aun reconociendo que en la escena es popular desde los noventas el llamado "remake" y que, incluso, varias agrupaciones han llegado a destacarse trabajando en esta perspectiva, se necesita algo más que deseo para conseguir la calidad de aquello que se emula y, en ese sentido, Witchburner termina desilusionando. Tronarán las voces de quienes admiran a la banda, expresando sus viejos argumentos sobre la fidelidad, pero, siendo sensatos, difícilmente ellos mismos podrían rebatir la idea de que en estos álbumes sólo se sigue una especie de fórmula para no exigirse más allá del arquetipo, aunque, irónicamente, ni siquiera ese propósito se cumpla. 

Si nos acercamos al primer álbum, autotitulado Witchburner (1996), ya es indudable esa sensación de desengaño: un Thrash Metal que tiene como horizonte a Sodom, pero carece de los medios para consolidarse. En efecto, esa línea clásica, a pesar de contar con algunos aciertos rítmicos, se mantiene por lo general demasiado plana, confeccionando riffs manidos, los típicos cambios de velocidad y apelando a una voz sin apuntes de originalidad. Tan básica es la composición de la banda que en ninguno de los temas llega a aparecer un punteo -por minúsculo que sea-, y, por supuesto, ese vacío se experimenta, porque, si bien las canciones son cortas, se transita por ellas sin descubrir un pequeño momento de exploración del instrumento, de coloración armónica a través de la alta ganancia que trabajan los solos.

Por lo que concierne a Blasphemic Assault (1998) el asunto no cambia, pues, siendo verdad que la velocidad gana un poco más de permanencia, en realidad, ningún ritmo se ve enriquecido de forma sustancial. La calidad de la grabación es buena -tanto como la del primer disco-, pero los fantasmas del Agent Orange y el Persecution Mania siguen acechando aquí para, alternativamente, servir de impulso a Witchburner y, después, mostrarle lo lejos que se halla del sonido al que tributa. Algunos coros alimentan las composiciones, pero tampoco esto resulta significativo, tal vez porque, a pesar de que las letras construyen un acercamiento a cuestiones históricas -como la inquisición- subrepticiamente devienen cliché al asociarlas con el lenguaje propio del Metal: "Bestial Command", "Eternal Terror", etcétera.

Originalmente, el disco Witchburner fue lanzado de modo independiente y Blasphemic Assault a través de la Undercover Records, ambos títulos tanto en CD como en LP. La versión que se muestra en la fotografía, sin embargo, corresponde a la prensada por el sello alemán Evil Spell Records en el año 2009; como puede observarse, se trata de un DIGIPACK que conserva el arte original del primer álbum, muy bien editado y que, incluye, además, un cuadernillo con fotos de la banda, datos de grabación e información por el estilo. La producción tuvo un número limitado de 2000 copias, y todavía es posible encontrarla en diferentes distribuidoras como la Shadow Kingdom (que lo cataloga como NS Black Metal), o la Inferno Records.

WITCHBURNER. Witchburner / Blasphemic Assault. Evil Spell Records. 2009 (1996, 1998).
RANK: 5.5/10
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Con este bootleg se reconstruye la génesis de dos bandas pioneras del Thrash Metal alemán: Violent Force y Assassin, coincidentes, no sólo por editar sus primeras Demos entre 1985 y 1986, sino, además, por encarnar toda la agresividad que caracterizó a este género en dicho país, en buena medida, debido a la influencia que recibió del movimiento Punk. Son en total 4 grabaciones que reúnen prácticamente el repertorio de los álbumes debut de ambas bandas -Malevolent Assault of Tomorrow y The Upcoming Terror, los dos lanzados en 1987-, pero, por supuesto, con la crudeza del sonido análogo y la originalidad que tienen las producciones no modificadas en estudio, es decir, aquellas que son fruto del ánimo y la energía en vivo, cualidades mucho más radicales durante los primeros años de cualquier grupo.

Las 9 canciones iniciales corresponden a las Demos Velbert Dead City y Dead City: The Night, de Violent Force, o sea, las mismas que aparecieron en el LP recopilatorio lanzado por la Hellion Records bajo el título Demo Collection (2014); en ellas se manifiesta la contundencia y velocidad que desde sus inicios distinguieron a esta banda, con la particularidad de un sonido más acartonado y mayor volumen del bajo. Esta parte del SPLIT es la más rápida, pues Violent Force siempre estuvo a la altura de Kreator y compañía en la ejecución de música demente, tanto en lo que compete a la composición -especialmente los riffs de guitarra-, como en lo referente a las letras, enfocadas por regla en la segregación social, la expresión de problemáticas urbanas, el alcohol y el Metal como forma de vida.

La otra parte del CD está compuesta por los temas que integran Holy Terror y The Saga of Nemesis, las Demos editadas por Assassin antes de firmar con la Steamhammer. Estas grabaciones presentan a nivel de sonido un gran contraste entre sí, porque, mientras la primera suena caótica, oscura y cruda, la siguiente tiene una producción muy mejorada y toda la instrumentación se escucha con claridad. Con todo, las canciones de ambas Demos dan cuenta de una banda rápida, fértil en cambios, con un dejo Punk en la vocalización y una ejecución bastante agresiva de las guitarras. Las letras, en lo que atañe a Assassin, poseen una dirección más política, y atacan sin dilación a los gobiernos, los defensores de la guerra, la iglesia y cualquier otra forma de tiranía que provenga de algún sector social.

El SPLIT, como se mencionó, fue lanzado en forma de Bootleg y, por lo tanto, el sello que aparece como editor, Demon Vomit Productions, funciona, ante todo, de modo nominativo. Lo cierto es que el disco se prensó bajo el título Nuclear War Conspirators y, si damos crédito a lo que se afirma en el back-cover, estuvo limitado a 333 copias. La presentación del CD es cuidada e incluye fotografías de las bandas y las letras de buena parte de las canciones. En la página de la Hammer of Damnation se anuncia el Bootleg como peruano, pero en la matrix del CD -quemada a propósito- alcanza a leerse que fue prensado en Colombia por el Grupo Alba, de manera que, o bien fue en realidad lanzado anónimamente aquí, o bien, aunque se grabó en nuestro país, fue una producción pagada desde afuera.

VIOLENT FORCE / ASSASSIN. Nuclear War Conspirators. ¿? (1985, 1986).
RANK: 8/10
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La Shadow Kingdom Records presenta este álbum de Vexed como una descarga de Thrash Metal que podría haberse grabado durante los ochentas, pero dicha afirmación es engañosa, porque, aunque Endless Armageddon (2001) comporta las cualidades más representativas de aquel género, ofrece, de modo complementario, una música asociada con la crudeza del Black Metal y, en este sentido, pertenece a la propuesta de una banda que difícilmente hubiese surgido antes de cuando, en realidad, lo hizo, es decir, a mediados de los noventas, una época en la que también iban tomando fuerza las agrupaciones Raise Hell de Suecia, Blood Storm de Estados Unidos, Deströyer 666 de Australia o Aura Noir de Noruega, con las cuales Vexed tiene ciertos parentescos, tanto en el plano estético y musical como en el lírico.

En Endless Armageddon esa mixtura Black/Thrash se materializa sin alcanzar un sello propio, pero, a pesar de ello, el álbum contiene elementos que vale la pena revisar: por ejemplo, la rapidez en el ataque de las cuerdas, el empalme de la fría voz de Mik, la actualización de ciertos riffs tradicionales, o la buena ejecución de los punteos. En todo esto Vexed se maneja de forma positiva, logrando canciones inteligentes y hasta memorables; por demás, el hecho de que la banda, aun marchando rauda, no abuse de la velocidad, sino la acompase con diferentes ritmos, permite disfrutar más de la música, descubriendo sus cambios, la presencia del bajo y la forma como la distorsión se va haciendo más grave o aguda según se concentre en cierta parte de las guitarras, sensación que sí resulta bien particular en este disco.

Como los temas que pertenecen a Endless Armageddon fueron grabados en sesiones diferentes -entre 1999 y 2001-, el sonido de la mezcla varía un poco y, con él, los tipos de agresividad que produce; sin embargo, los ingredientes de Vexed siempre son los mismos: la fuerza, la crudeza, la aceleración, aspectos a los que acaso únicamente se sumen algunas combinaciones vocales y la inclusión de efectos sonoros relacionados con la guerra. Justamente, al respecto debe señalarse que las líricas del grupo giran en torno a la destrucción y el caos generado por los conflictos bélicos; no hay en la banda la intención de manifestarse en contra de la guerra o de denunciar sus consecuencias, sino, más bien, la de describir con descarnada exactitud cómo se vive la misma desde su interior: el humo de las explosiones, el ruido de los bombarderos, etcétera.

La disquera tailandesa Witchhammer Productions editó originalmente Endless Armageddon en dos formatos diferentes: una versión en CD, limitada a 1000 copias, cuyo valor agregado fue la inclusión de un cover de la canción "Black Magic", y otra versión en TAPE, limitada a 500 copias, numeradas a mano (esta es la #256), pero sin el tema de Slayer. Como puede observarse en la fotografía, la presentación de la edición en cinta es cuidadosa, y contiene todo el material que se presentó en el cuadernillo del CD, a excepción de las letras. Priman en el arte del álbum las imágenes bélicas y las fotos de la agrupación, entonces conformada por Mik, Jex, Winx, Moreno y Claud, muchos de ellos vinculados en otros momentos a bandas importantes como Nocturnal, Hellstorm o Evilnasty.

VEXED. Endless Armageddon. Witchhammer Productions. 2001.
RANK: 7/10
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Las etiquetas Thrash o Groove funcionan aquí sólo a guisa de referencia y, en consecuencia, constituyen apenas una aproximación a esta banda que, en realidad, se encuentra más allá de las denominaciones. Voidd ha sondeado tantos territorios y ha descubierto tantas formas de comunicarse, que rastrear su discografía, iniciada por allá en el año 1990, significa atestiguar una evolución con todos los visos que tiene la vida artística, es decir, con sus periodos de fuerza y creatividad, de crisis, de repetición, de estabilidad, etcétera. Por ello, seguramente, si no nos refiriésemos a este disco, Texas Chainsaw (1996), sino a alguno de los precedentes o posteriores, aquellas etiquetas provisionales tendrían que ser otras, por ejemplo, la del Death Metal, el Hardcore, el Punk o hasta el Psychobilly.

Precisamente, Texas Chainsaw marca uno de los reajustes más importantes en la carrera de Voidd: aquel que la lleva, después de trabajar unos 6 años dentro del Metal, hacia otras aristas del Rock. Aquí, de este modo, todavía es notaria la rapidez y energía de los primeros años; incluso, toda una parte del disco encaja perfectamente en ese estilo, con una batería a fondo, vocalización sucia, juegos de rasgado y muteo en las guitarras y solos estilizados. Pero, por otra parte, hay también un grupo de canciones de transición en las que, si bien el espíritu del Metal permanece, se anticipa ya el horizonte que tomará la banda y, en este sentido, se incluyen en ellas, sobre la base musical, ritmos más cercanos al Hardcore o el Psychobilly, efectos robóticos en la voz, experimentaciones de tipo instrumental y atmósferas futuristas.

Por supuesto, no se trata de indicar que el álbum está escindido o que en él se presentan dos bandas diferentes, es sólo que puede operarse sobre los temas una clasificación de acuerdo a la orientación que predomine en ellos. Mas, aun existiendo estas distinciones, muchos otros elementos se encargan de unificar el contenido: la peculiar pronunciación del inglés (prácticamente ininteligible), la marcada influencia de los noventas, la estridencia que busca crearse con las distintas modificaciones del sonido, las aceleraciones del ritmo, el enfoque crítico de las letras -encaminadas a la denuncia social y la forma como los conflictos de este orden perturban las individualidades- y, finalmente, esa ambientación cibernética, caótica, de la que puede dar buena cuenta el corte que cierra el disco, "Sus: Ej".

Texas Chainsaw fue lanzado en 1996 por el sello japonés Eclipse Records, el mismo que prensó los álbumes Breath de Goats y Lost Humanity de Cemment, con los que comparte la inclinación futurista antes mencionada. La presentación de esta versión, la única que existe a la fecha, es básica: presenta, a nivel de arte, solamente un mercenario sumado a una calavera en la portada, y distorsiones gráficas en el interior; las letras, en japonés no traen traducción, aunque la información de la grabación sí está redactada en inglés. Vale la pena resaltar, por último, que Okazzy (guitarra y voz) es el único miembro original que estuvo presente en el álbum, mientras que Katsuhiro Iinuma (batería) y Takenobu Iwata (bajo) prácticamente fungieron como invitados en Voidd.

VOIDD. Texas Chainsaw. Eclipse Records. 1996.
RANK: 8/10
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Entre las muchas agrupaciones que han quedado rezagadas en la historia del Metal brasilero debe mencionarse a Violent Hate, una banda cuya biografía se remonta a 1990, pero que, a pesar de su antigüedad, no ha llegado a conocerse masivamente. Acaso se trate de una cuestión de fortuna pues, por todo lo demás, su ciudad de origen es São Paulo, es decir, una de las fuentes por excelencia del Metal en ese país y, además, en su momento, llegó a firmar un contrato con la Dynamo Brazilie, disquera que lanzó al ámbito internacional a Krisiun, banda con la que precisamente compartió un SPLIT prensado en 1993. En todo caso, Violent Hate se ha mantenido activa todos estos años y, curiosamente, sus miembros han evitado comprometerse en otros proyectos para concentrarse especialmente en ella.

El único álbum que posee la banda a la fecha es Preaching (1995), pieza que reúne 8 canciones de Death/Thrash Metal de urdimbre clásica. Su música combina las aceleraciones y estilo caótico de la vieja Sepultura con toques más refinados que pueden compararse, por ejemplo, con los del más reciente Kreator; por tal razón, a lo largo del disco, se incluyen tanto temas rápidos (tipo "Rotten World" o "Flames of Pain"), como otros de ritmo más marcado (al estilo de "Welcome to Church" y "Thirst for Blood"). En general, este montaje funciona bien, y por lo que respecta a los solos de guitarra y a la producción de sonido, incluso llega a destacarse, pero hay algunos momentos de velocidad en los que el sonido de los riffs se pierde y, con él, la potencia que podría justamente entonces multiplicarse.

Del mismo modo, la voz de Roberto Souza no contribuye a remarcar el sonido, pues, por un lado, permanece en un punto extraño entre la gutural y los gritos y, por otro, acomete las letras con demasiada lentitud, hecho que contraria la rapidez que a veces alcanza el plano instrumental. Tal vez esto se deba a algún problema en el dominio del inglés, mas, esto resulta inquietante porque las letras no son muy exigentes ni largas; en ellas, Violent Hate hace una crítica a las prácticas religiosas -basadas en el dinero, la manipulación de las mentes, la subyugación y el olvido de la propia vida-, y denuncia ciertos problemas sociales relacionados con la ambición, el peligro, la violencia y todo aquello que nos hace olvidar que el futuro debe depender, ante todo, de nosotros mismos.

Preaching fue editado por el sello Dynamo Brazilie en 1995 (CAT. 014), constituyendo la segunda producción de Violent Hate -después del SPLIT al que hemos hecho referencia- con esta disquera. La presentación del álbum es positiva y, aunque la portada no deja de ser sencilla, representa acertadamente el concepto lírico de la banda. El cuadernillo se despliega en 4 partes y contiene las letras de las canciones, los agradecimientos, datos de la grabación y una visión extendida del art-cover. No existen versiones en otros formatos ni tampoco reediciones de este disco en la actualidad, si bien 2 de sus canciones ("Preaching" y "Damned Visions") reaparecieron como parte de la recopilación lanzada por la Mutilation Records bajo el título Rising from the Past en el año 2009.


VIOLENT HATE. Preaching. Dynamo Brazilie. 1995.
RANK: 7.5/10
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Tal vez sea la alta estimación que tengo de este disco lo que no me permite comprender ciertas críticas que se le hacen, entre ellas, imitar el viejo trabajo de Kreator, carecer de una buena producción, e incorporar un vocalista que no domina la dicción. Todo lo encuentro sin sentido porque se halla fuera de contexto: así, aunque Malevolent Assault of Tomorrow se lanzó en 1987, Violent Force es prácticamente tan antigua como Kreator; además, su sonido, comparado con el de otros álbumes editados en Alemania por aquel entonces llega a ser, incluso, destacado y; en últimas, el acento alemán de Lemmy y su rapidez al despachar las letras, no constituye un problema, sino una particularidad injustamente interpretada.

Lejos de esto, pienso que Violent Force es una gran banda y que, aun perteneciendo al cohorte con que su país abanderó el Thrash Metal de los ochentas, resulta singular y auto-proyectiva. No en vano, al escuchar Malevolent Assault of Tomorrow se encuentran numerosas distinciones: su evocación de elementos provenientes del Speed y el Punk, el contraste entre lo sostenido y la aceleración caótica, la expresividad de las guitarras -en ocasiones realmente emocionales, como durante el solo de "Destructed Life"-, la buena dirección de su energía, o la importancia de los juegos instrumentales que denotan músicos preocupados por ejecutar con precisión, pero, por otra parte, abocados a disfrutar la música, a sentir su pasión, y a no excederse en búsqueda de titulaciones personales.

Violent Force transluce esa impresión, es decir, la de conjunto y, por ello, aunque hayan algunas líneas invariables de batería, o el bajo pierda protagonismo cuando el sonido de la guitarra sube, en el fondo lo importante es la cohesión, la rapidez, el encajar perfectamente y lanzarse con resolución a cada paso. Y todo esto tiene su correlato lírico, pues, a pesar de que las letras se lanzan sobre distintos temas (el licor, el crimen, la maldad), las variaciones se hallan unificadas por un sentido urbano -algo en lo que también es evidente la influencia del Punk- que exterioriza estados individuales de frustración o agresividad: así, puede hablarse en "Soulbursting" de la vida alcoholizada, en "The Night" sobre las riñas callejeras, o en "M.A.O.T." de la mente de un "antisocial" que razona la violencia.

Malevolent Assault of Tomorrow fue lanzado en 1987 por la Roadrunner Records, hecho que hizo pensar, aunque no llegara a cumplirse, en una promisoria carrera para la banda. Durante algún tiempo, el álbum, prensado en vinilo de 12", sólo existió en ese formato, pero posteriormente fue editado en CD de manera no oficial por la Roadster Music. Ese BOOTLEG es el que se muestra en la fotografía y vale la pena destacar que, al igual que el LP original, se ha convertido con el paso de los años en una pieza buscada por los coleccionistas. Como suele suceder en las ediciones de su tipo, la versión es sencilla y contiene únicamente las letras. Más recientemente, en 2007, la Metal Mind Productions relanzó oficialmente el título en una versión en DIGIPACK limitada a 2000 copias.

VIOLENT FORCE. Malevolent Assault of Tomorrow. Roadster Music. ¿? (1987)
RANK: 10/10
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No existe otro disco como War and Pain (1984) y seguramente ya no lo habrá, porque fue producto de unos elementos que ahora mismo están en decadencia. Tanto es así que quienes con mayor obstinación buscan acercarse a su modelo son, paradójicamente, los que se encuentran más lejos, pues desean copiar lo que por naturaleza no puede imitarse, esto es, el instinto, la espontaneidad. Ese fue el impulso que tuvo Voivod en aquella época, y los integrantes que por entonces tenía la banda -Snake, Piggy (R.I.P.), Blacky y Away- lo han subrayado en repetidas ocasiones, destacando que en War and Pain convergieron, por un lado, la intuición de una música que apenas empezaba a encarnarse y, por otro, la certeza de tener, a pesar de su juventud, el sello distintivo de los grandes creadores.

Grabado en apenas 3 días en un pequeño estudio pagado por la madre de Snake, todo lo puesto por Voivod en el álbum cumplió la regla básica de la intuición: desde la Intro que reproduce sus pasos por la nieve, o las campanas que artesanalmente tañeron para el tema "War and Pain", hasta esa distorsión pura, sin modificaciones, que deja translucir una energía única e, incluso, aquella poderosa voz de Snake, quien ha comentado que, a pesar de no dominar por completo el inglés, ni las técnicas del canto, deseó sólo expresarse siempre en el sentido en que su propio instinto se lo dictaba. Nada, pues, se yuxtapuso a la rapidez y al olfato con que Voivod compuso las 9 canciones del disco, y en ello radica la originalidad y la distancia de éste frente a los álbumes que vinieron después, muchísimo más premeditados.

Es verdad que la música de Voivod posee rastros de Motörhead y también de algunas bandas más viejas -como Sex Pistols, Black Sabbath o Jimmy Hendrix-, pero todo esto fluye tan naturalmente y la fuerza de su propia música está hasta tal punto por encima de cualquier influencia que, si bien usualmente se la cataloga como Speed/Thrash, en realidad escapa a toda denominación. Y no sólo en lo que concierne al sonido, sino también a las líricas que, sin duda, deben ser de las primeras en aproximarse a lo que más tarde se convertiría en toda una fuente conceptual: el futuro violento de las sociedades, el reino de las máquinas construidas para la guerra, y la lucha de los hombres mientras sobreviven en una realidad que, como se afirma en "Voivod", los convierte en criaturas nucleares.

War and Pain fue prensado originalmente por Metal Blade Records en 1984 y desde entonces ha sido sucesivamente reeditado alrededor del mundo -entre otros, por Enigma Records, Roadracer Records, Metal Mind Productions y War on Music-. La versión que se muestra en la fotografía corresponde a una edición conmemorativa lanzada por la misma Metal Blade con motivo del décimo-segundo aniversario del disco e incluye, además del álbum remasterizado, extractos de las dos primeras Demos de la banda -Anachronism (1983) y To the Death!.... (1984), un concierto titulado Morgoth Invasion y abundante material multimedia -fotos, letras, videoclips, wallpapers, etcétera-. En total son 3 CDS con slipcase, acompañados de cuadernillos perfectamente impresos y los tradicionales dibujos hechos por Away para los distintos álbumes de Voivod.

VOIVOD. War and Pain. Metal Blade Records. 2004 (1984).
RANK: 10/10
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En ocasiones no hace falta esforzarse por ofrecer una propuesta con algún viso de originalidad, pues en la escena pululan los "amantes" del sonido repetido, y ellos se encargan, con toda complacencia, de asegurar, incluso, a las más descaradas emulaciones, un éxito relativo. Si no fuese así, no podría explicarse que una banda como Ursus, que no cuenta con alguna particularidad frente al conjunto de miles de grupos que hay de Speed y Thrash Metal en el mundo, haya obtenido cierto reconocimiento. Es esto, o admitir que dentro del Metal predomina el espíritu involutivo y que, por lo tanto, obstinarse en una dinámica del movimiento, del despliegue hacia zonas que no se hayan trabajado aún, es una demanda que, no sólo no se tendrá en cuenta, sino que podría ser fácilmente señalada como contraria al sentido del Metal más "genuino".

En todo caso, hay quienes pensamos que la música muere si no se transforma, y que cien bandas tocando lo mismo, en el fondo, constituye una falsa vitalidad. Eso es lo que expresa Hijos del Metal (2008), álbum que, de entrada, con su solo nombre, ya nos coloca frente a un cliché y, después, a lo largo de sus 9 canciones, no hace otra cosa que presentarnos las líneas manidas que, desde los ochentas, viene "desarrollando" el Metal en los géneros antes referidos. De esta forma, todo el control instrumental, que ciertamente existe, en especial por parte del guitarrista, no se destina a la creación franca, sino a modificar sobre la base de lo existente: los punteos, largos y pronunciados, son de urdimbre clásica, y los riffeos alternativamente parecen calcados de Iron Maiden, Sodom y otras agrupaciones reconocidas.

Ahora bien, si este fuese el problema, la decepción no sería importante, pues, a fin de cuentas, detrás de las grandes bandas siempre hay un cohorte de plagios; pero, es que, además, el vocalista del grupo hace más deshonroso el disco, vertiendo sobre él gritos, salidas desgarradas, tonos altos y roncos, todo sin ninguna clase de técnica o, al menos, un sentimiento que pueda unificar. Más aun, ni siquiera en las letras, Ursus llega a despuntar un poco: si no se enfocan en la resistencia social, se limitan a traslucir la vida de los metaleros, pero esto sin verdadera propiedad, con versos que no desarrollan ideas, sino que se reducen a señalar a la policía, al "tío Sam" o a los conquistadores como enemigos de la libertad: ¿en verdad hay tan poco para hablar en el mundo, incluso, en relación con estos mismos asuntos?

Hijos del Metal fue lanzado por el sello Arctos Records, y, aunque fue prensado en Estados Unidos, es, según afirma la banda, material "orgullosamente colombiano". La portada, como se ve, corresponde a una fotografía que no termina de convencer a los que buscan también una propuesta en el arte de los discos; cumplirá, tal vez, con los propósitos de correlatar la simpleza lírica, pero se encuentra lejos de suscitar una recepción estética. El cuadernillo, finalmente, ilustrado de forma básica, contiene las letras de las canciones y los agradecimientos, y cuenta con la particularidad de haber sido impreso en papel plastificado y de ser un poco más pequeño que el tamaño convencional.

URSUS. Hijos del Metal. Arctos Records. 2008.
RANK: 3/10
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Hace algún tiempo hicimos una aproximación a Uppercut, ocupándonos de su disco . Shround . Shifter . y reflexionando acerca de las incidencias que trae para una banda el contar con una vocalista femenina. Dicho álbum, el primero en la carrera de la banda, está muy emparentado con el sonido del Death Metal clásico y, en consecuencia, nos sorprendía la contundencia del trabajo realizado por Daniela Karrer en las vocales y el acople establecido entre ella y el resto del grupo que permitía conformar una propuesta equilibrada, sin visos técnicos, es cierto, pero en todo caso balanceada. Un poco después de esa época (2001) la banda tuvo que afrontar la muerte de su guitarrista y compositor Nico Lueder y la subsecuente necesidad de reformarse para atender esta pérdida, amén de la retirada de su bajista original Henrik Schwaninger.

Es así como Reanimation of Hate (2004) es el producto de unas circunstancias especiales en la historia de Uppercut y también, de alguna manera, de una visión distinta de la música que, en términos generales, se torna aquí más melódica y limpia comparada con la de su álbum anterior. Las 12 canciones que componen la producción establecen un punto de encuentro entre elementos provenientes del Death Metal melódico (pero, no el de urdimbre sueca, sino aquel más cercano al Carcass del Heartwork) y un apartado Thrash especialmente palpable en la forma en que se atacan las guitarras, la rapidez de los riffeos y el acompañamiento percusivo. Hay aquí, sin duda, una proyección más estilizada de Uppercut que, sin llegar todavía a ser realmente técnica, tiene un mayor nivel de complejidad instrumental (sobre todo en los solos) y una energía bastante dirigida.

Por regla, las canciones del álbum son rápidas y combinan sin caer en el abuso buenas estructuras rítmicas. Además, la voz de Daniela expresa mucha más variedad que en . Shroud . Shifter . lanzándose a veces a ejecutar gruesas guturales (tipo "Reanimation of Hate" y "Breakin' the Noise") o lances más rasgados -al modo de Angela Gossow- (como en "Massmurderers Heaven" y "Resistance"). El enfoque de la vocalización puede hallarse materializado de forma independiente en una canción o combinarse fértilmente en otras, aunque, sin duda, los rasgados son más precisos y se sienten menos forzados que los tonos gruesos. Las letras, por su parte, poseen un enfoque crítico, dirigido más al propio interior del ser humano que hacia los ámbitos externos; así, la libertad, la muerte y los miedos conforman los temas recurrentes de Uppercut.

Reanimation of Hate fue prensado en el año 2004 por el sello alemán G.U.C. Records -el mismo que lanzó el primer disco de la banda-, y el diseño gráfico corrió por cuenta de Patrick Skala, quien no se destacó particularmente en lo que concierne a la portada, pero sí en el trabajo con degradaciones que hay en el interior del cuadernillo. En el booklet, precisamente, el nivel gráfico se ubica por encima de los otros, pues cuenta con numerosas fotografías, imágenes modificadas en tonos azules y ciertos efectos de irrupción en las letras; además, puede hallarse en él los agradecimientos del grupo, los nombres de quienes tocaron los solos (todos ellos músicos de sesión) y algunos otros datos. Hasta la fecha esta es la única edición que existe del disco y, al parecer, será así por mucho tiempo, pues Uppercut se encuentra inactiva desde 2007.

UPPERCUT. Reanimation of Hate. G.U.C. Records. 2004.
RANK: 7/10
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Estamos frente a la reedición de la única Demo de Usurper, lanzada originalmente en 1994 y limitada a 1300 copias. Sin duda, se trata de una iniciativa que ofrece a un mayor número de personas la oportunidad de acercarse, no sólo a esas 4 canciones que componen la Demo, sino también al otro material incluido en el título que corresponde a temas exclusivos de compilaciones, grabaciones inéditas y tomas en vivo. Hay, así, motivos diversos para interesarse por esta pieza que, además, se separa de un modo interesante de muchos otros discos de su especie, porque no agrupa por rellenar, sino que depura su contenido (reducido a 10 canciones) y, con ello, hace concreto su objetivo: presentar una imagen clara del Black/Thrash que ejecuta Usurper, partiendo de una retrospectiva que va desde el año 1993 hasta el 2000.

Como la mayoría de las canciones, incluso aquellas que no hacen parte de la Demo Visions from the Gods fueron grabadas en estudio, la recopilación tiene un carácter profesional, y también unificado en la medida en que Eaton Records siempre fue el lugar de grabación. A nivel musical, Usurper se muestra heredera del sonido de bandas como Hellhammer y Celtic Frost; y es que el ritmo medio de su música, la proyección vocal y hasta la confección de las guitarras se convierten, casi siempre, en una referencia directa a dichas agrupaciones. Es obvio, sin embargo, que Usurper tiene ciertos rasgos distintivos como, por ejemplo, arranques inesperados de velocidad (como los de "Deep in the Forest" o "Dusk"), inclusiones de samples o efectos caóticos y estridentes (del tipo "Soulstalker"), y una amplia variedad de tonos vocales tanto naturales como modificados.

No se encuentra en la recopilación una propuesta técnica, por el contrario, las canciones de Usurper son sencillas, aunque puede hallarse en ellas buenos riffs, solos y una armonía compacta; lo mejor, en términos generales, habrá de ser el uso del doble-bombo (que endurece los temas) y la aparición de esas atmósferas ruidosas mencionadas antes. Con relación a las letras, todo Visions from the Gods gira en torno a un plano trascendental ubicado en lo antediluviano o lo postapocalíptico. La banda no se destaca por una escritura especialmente rica e inteligente frente a estos temas, pero, en todo caso, las canciones tienen un concepto que las unifica (lo sacrílego, la maldad primigenia) y, en este sentido, hasta el cover de "Charon" de King Diamond que hace la banda no llega a desentonar.

Como se dijo, Visions from the Gods fue lanzado por primera vez en 1994 en tres versiones distintas de TAPE y un número restringido de copias (1300). En el 2002, el sello Earache Records se dio a la tarea de reeditar la Demo incluyendo el material extra que hemos descrito: 2 canciones procedentes de compilaciones, 1 cover, 2 tracks inéditos y 1 tema grabado en vivo por un fanático durante un concierto en Francia. Dicha edición es la que se muestra en la fotografía, aunque previamente la Necropolis Records también había reeditado la Demo en formato DIGIPACK agregando 5 temas bonus (entre ellos una versión en vivo de 1998 de la canción "Blood Passion"). El diseño interior del disco prensado por Earache reproduce la portada original de la Demo y adjunta las letras, procedencia de tracks y fotos de la banda.

USURPER. Visions from the Gods. Earache Records. 2002 (1994, 2000).
RANK: 7/10
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"Tudor" fue la denominación recibida por la monarquía que gobernó sobre Inglaterra entre 1485 y 1603, pero también el nombre que, a finales de los ochentas, sirvió para bautizar a la banda checa de Black/Thrash formada por Lukeš, Batik y Daniš con el propósito de concretar los acercamientos que previamente cada uno de ellos había hecho a la música. En 1992, ese interés se materializó con la salida del álbum Bloody Mary (basado en la vida de la déspota María I) pero, antes de esto, Tudor se había anunciado ya dentro de la escena con la aparición de las Demos Zombie (1990) y Skeletor (1991), amén del EP Spalovna (1991), títulos que dejaban muy en claro ese carácter seductor y oscuro del Metal checo, que contaba para aquella época con exponentes tan destacados como Root, Master's Hammer o Törr, por citar algunos.

Este disco, Ultra Black Metal (2010), reúne esas primeras grabaciones y se convierte en una referencia valiosa para quienes desean examinar bandas no tan conocidas de la vieja Europa. El primer CD presenta las 6 canciones de la Demo Zombie y otras 3 como bonus; en ellas se reconocen las cualidades de Tudor, banda que no se afinca en la velocidad, sino en el trabajo rítmico, el cual mezcla la agresión del Thrash con atmósferas sombrías y macabras, más propias del Black Metal. No hay mayor complejidad en sus composiciones y, además, los instrumentos tienen un aire primitivo; sin embargo, la imponencia del bajo y, sobre todo, el tipo de voz (desgarrada de forma enfermiza) hacen de Zombie un encuentro permanente con lo oculto, especialmente si se atiende a las letras que, aunque están compuestas totalmente en checo, dejan intuir asuntos de orden necrológico, místico y satánico.

El segundo CD de la recopilación está compuesto por las 10 canciones de Skeletor y las 2 del Single Spalovna. Aquí, Tudor continúa con un sonido sucio, saturado, y sus temas son (como en Zombie) más lentos que rápidos, algo que, sumándose a la reincidencia de los asuntos ocultos ("Excsorszit", "Kramatorium", Král Kanybal"), mantiene la oscuridad de la atmósfera. La voz de Lukeš siempre va por encima de los instrumentos y sigue siendo la parte más extraña y sugestiva de la banda, incluso, en las canciones de Spalovna, en las que se hace un poco más clara y entra a jugar, no sólo ya con los solos y riffeos, sino también con algunos teclados que se unen a las composiciones, todo enmarcándose en una línea semejante a la que trabajaba para aquel entonces Master's Hammer, esto es, combinando de manera única lo ritualístico y lo melódico.

Ultra Black Metal fue lanzado originalmente en 2005 por la Nuclear War Now! Productions en formato LP doble, tanto una versión tradicional como una Die Hard. En 2010, la misma disquera decidió prensar la recopilación en formato CD doble, siendo el resultado el que se muestra en la fotografía, destacable en lo que corresponde a su impresión y a toda la información condensada en el cuadernillo (biografía, letras, fotos, portadas, etcétera); lastimosamente hay un par de errores en las listas de temas (tanto externas como internas), ya que invierten el orden de las pistas de Zombie y hacen pasar como bonus sólo una de las 3 canciones que en realidad cumplen esta condición. Por todo lo demás el título marcha muy bien, y se agradece que no esté saturado hasta el final con música, como suele suceder en muchos discos de esta especie.

TUDOR. Ultra Black Metal. Nuclear War Now! Productions. 2010 (1990, 1991).
RANK: 8/10
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El estatus de Tormentor parece revalidarse cada día y, muy poco importa que hayan surgido desde los ochentas agrupaciones de los más variados estilos, su condición permanece inalterable, constituyendo una marca registrada y una de las influencias indiscutibles que ha tenido el Black Metal desde sus inicios. Así como lo hicieron las grandes bandas de su época (Venom, Bathory, Mayhem), Tormentor también supo dirigirse en un sentido que -sin desligarse totalmente del Speed o el Thrash- empezaba ya a descubrir sonidos más oscuros que los alcanzados hasta entonces. En su caso, dicha proyección se concretó merced a contar con la consabida participación de Attila Csihar (uno de los vocalistas emblemáticos del Black) y, por supuesto, al perfecto ensamble entre agresividad y misticismo que el grupo desplegó en sus 2 obras centrales: The Seventh Day of Doom (1987) y Anno Domini (1989).

Si nos detuviésemos un momento en esa primera placa, The Seventh Day of Doom, reconoceríamos al instante que, tras la notable carga de Thrash que tiene (en sus riffeos, en los punteos numerosos y constantes, en el tipo de velocidad impresa), se encuentran ya los visos de una música más soterrada: la misma duración de los temas (que llegan a superar los 9 minutos) nos prepara, no para una explosión del modo Thrash, sino para una embestida prolongada, por supuesto, menos atmosférica que la del Black Metal posterior pero, en esencia, tan épica como la de éste. La Intro e interludios, dotados de un color macabro, contribuyen también a oscurecer la Demo, sobre la que cae, además, la vocalización de Attila, negra, maligna, cercana en canciones como "Live in Damnation" al estilo ritualístico que popularizaría luego.

Sorprenden muchas cosas de Tormentor: su capacidad para crear tantos solos llenos de ese sentimiento único de los ochentas (y desprendido, a su vez, del Speed y el Heavy Metal); la versatilidad para variar sobre ritmos rápidos; y la forma suave en la que la armonía se alimenta de algunos efectos de guitarra o voz, poco usuales en aquel entonces. Por otra parte, conforme al estilo descrito en lo musical, las letras de The Seventh Day of Doom proponen una mixtura entre Thrash y Black más volcada sobre este último género: hay en ellas, convergiendo, contenido apocalíptico, rechazo a la fe cristiana y un satanismo todavía incipiente, como el que puede verse en "Mephisto": "I no time will change this world / the crosses are going to turning / and the fucking destruction will reign the world / I'll descreanting everything".

La versión original de The Seventh Day of Doom fue lanzada por la propia banda en 1987 en formato TAPE y policopiado a blanco y negro. Todas las ediciones posteriores han tomado esa primera versión como referencia, algunas de ellas remasterizando su sonido; la que se presenta en la fotografía corresponde a la prensada por el sello Ancient Terror Records que, aunque se halla fechada en 1998, al parecer se publicó en 2013 a modo de BOOTLEG. La presentación de esta edición es simple, si bien el cuadernillo contiene letras de canciones y fotos de la banda. El arte, está claro, no reproduce el original, como tampoco lo han hecho las otras versiones que existen del título, es decir, la de Axxispower de 2002 en LP, la de Lyssa Productions de 1997 en CD, o la de Saturnus Productions de 2013 en LP.

TORMENTOR. The Seventh Day of Doom. Ancient Terror Records. 2013 (1987).
RANK: 9/10
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Desde hace algún tiempo vienen ganando fuerza las ediciones que recuperan ensayos, conciertos y Demos de bandas que estuvieron vigentes durante los ochentas pero que, por alguna razón, interrumpieron sus carreras después de aquella época. Este es el caso de Tales of Death, un álbum doble que incluye prácticamente todas las grabaciones de Tork Ran, la leyenda francesa del Speed/Thrash Metal (formada en 1981 bajo el nombre Fracture y activa entre 1986 y 1988 como Pendragon). Lo interesante de este título es que, no sólo incluye los TAPES oficiales que editó la banda, es decir, Haatrrh (1988) y Tales of Death (1990), sino también material nunca antes publicado: un concierto realizado en Montreuil el 12 de mayo de 1990, y varias tomas de ensayos fechados entre 1987 y 1988, para un total de 38 canciones y casi 3 horas de música ininterrumpida.

El CD I entrega la faceta más pesada de Tork Ran, esto es, la de Tales of Death, con su línea thrasheada y vocalización gruesa (semejante a la de Agressor). Todas las canciones de esta Demo comparten una excelente propuesta rítmica, llena de solos y riffs a la vieja escuela; la propuesta es siempre rápida, pero también técnica en términos de ejecución, lo cual permite a la banda reproducir hasta movimientos propios de la música clásica (como en "Romeo & Juliet" y "Thrash Fuckin' Midley"). La cuota del Speed, asimismo, está presente en muchos temas, en los que el ritmo posee un matiz más melódico, y las voces se hacen limpias y altas; "Tork Ran" es arquetípica de este estilo, personificándolo, primero, en su constitución musical (vigorosa, con largos y sostenidos solos) y, segundo, en sus líricas, enfocadas en una visión cruda del heroísmo y lo mítico.

Existe una dificultad para reconocer cuál es el sonido auténtico de Tork Ran, pues la mezcla de las grabaciones varía, sobre todo en lo que compete al disco II, compuesto por la Demo Haatrrh y los ensayos. Mas, ya sea de forma chispeante o grave, la banda subraya en esta parte (de más vieja data) su inclinación al Speed a través de coros y riffs de línea Heavy, punteos y juegos de guitarra constantes y una vocal con pocos visos rasgados. Huelga aclarar que hay muchas canciones que se repiten en la recopilación ("Speed Thrash Lulu", "Pendragon" o "Millions of Dead Cops") y que, además, eventualmente se escuchan solos de guitarra o batería e instrumentales que despliegan una faceta muy personal de Tork Ran, resultado del vínculo de los músicos con sus instrumentos: Wild Dan Killer con la guitarra, Mad Roëv Destructor con la batería y Wood Beast con el bajo.

El sello francés Armée de la Mort Records fue el responsable del prensaje y producción de Tales of Death en 2011 y, de entrada, debe destacarse que la disquera no escatimó ningún esfuerzo en la presentación del disco: el cuadernillo es simplemente espectacular, tiene 32 páginas a todo color con un diseño especial que acompaña la letra de cada canción, viejos flyers de conciertos, las portadas de las Demos, numerosas fotografías, una reseña de la banda, etcétera. El art-cover utilizado fue dibujado originalmente por el mismo Wild Dan Killer, quien (según se informa en la red) se desempeñó también algún tiempo como profesor de guitarra, teniendo entre sus estudiantes a miembros de las bandas Hirilorn y Deep Vein. Una oportunidad inexcusable para conocer esa página interesante del Metal que constituye Tork Ran.

TORK RAN. Tales of Death. Armée de la Mort Records. 2011 (1987, 1988, 1990).
RANK: 8/10
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La numerosa discografía de Sabbat (constituida por más de 200 títulos entre EPS, CDS, Demos, álbumes en vivo, SPLITS, etcétera) es susceptible de interpretarse de dos maneras: como el trabajo de una banda fértil, capaz de componer y editar a un ritmo vertiginoso o, por el contrario, como una manía que deja ver su deseo de prensar prácticamente cualquier cosa. En lo personal, pienso que estas posiciones pueden conciliarse afirmando que, aunque Sabbat ha sido desde sus inicios una agrupación realmente creativa, sería posible eliminar más de la mitad de sus producciones sin que por ello se tuviese una pérdida considerable de su música; lo importante, en todo caso, sería conservar sus discos, las primeras Demos, las grabaciones de sus mejores conciertos y un par de EPS que revisten un interés especial por su sonido o época.

Fetichism (1994) -el cuarto álbum de Sabbat- sobreviviría a esta especie de depuración, porque en él los japoneses llevaron su sonido hacia una proyección particular, combinando la vieja escuela de la que ellos mismos hicieron parte (junto a Bathory o Venom) con una velocidad y fuerza superiores. En efecto, Fetichism expone una línea clásica, especialmente en lo que concierne a esos riffs thrasheados que sirven de soporte a las canciones y, por supuesto, a los punteos que tienen el sentimiento e intuición propios de los ochentas; pero, asimismo, el disco va un paso más allá, pues la vocalización se mantiene casi siempre en tonos gruesos, pesados, y la producción de sonido (acartonada, seca) le otorga un carácter primitivo y, hasta cierto punto, sucio. Es como si Sabbat, sin renunciar a la esencia de su origen, se lanzará a buscar una fórmula aún más fuerte para su música.

En Fetichism hay despliegues de rapidez, juegos de ritmo e, incluso, combinaciones vocales únicas (tipo "Satan Is Beautiful" o "Lost in the Grave"), y todos estos elementos hacen parte del plano pesado del álbum; pero las canciones ofrecen, además, algunos pequeños arreglos de teclado (en "Sausine", por ejemplo, o en "Elixier de Vie"), y también arpegios acústicos, recursos que caen muy bien sobre las estructuras porque no se abusa de ellos en ningún momento. Las letras, por su parte, coinciden en su naturaleza oscura, unas veces enfocándose en asuntos terroríficos y otras en exaltaciones macabras, pero siempre encajando de modo perfecto con la musicalización y creando sobre ella coros de fácil memoria, como sucede en "Ghost Train": "Ghost train / black gate of hell / ghost train / darkside of this world".

Como había sucedido con sus discos precedentes -Envenom (1991), Evoke (1992) y Disembody (1993)- Fetichism fue lanzado en 1994 por el sello Evil Records, propiedad de Gezol, bajista y vocalista de Sabbat. De esa primera edición aparecieron 2 versiones distintas en CD, diferenciadas por la portada, y una más en TAPE. En la fotografía se muestra, sin embargo, la reedición lanzada en el año 2006 por Iron Pegasus Records; se trata de una producción profesional que incluye un cuadernillo de 8 páginas, elaborado en papel dorado, con fotos de la banda y datos sobre la grabación. En esta edición no se anexan las letras, pero el título posee como valor agregado dos bonus tracks: las canciones "Disembody to the Abyss" y "Satan is Beautiful", grabadas en vivo en Music Farm el 2 de octubre de 1994.

SABBAT. Fetichism. Iron Pegasus Records. 2006 (1994).
RANK: 8/10
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La falta de una alineación definitiva fue, tal vez, el motivo principal por el cual Rotting Corpse, a pesar de su innegable talento, no logró superar estas dos barreras: la de las demos y la de los ochentas. Al repasar su historia se comprueba que desde 1985 hasta 1990 pasaron por sus filas más de una docena de músicos, situación que obligó a la banda a permanecer en un continuo empalme y, por supuesto, a olvidarse de la idea de un álbum completo. Ahora bien, pese a esto, Rotting Corpse constituye un nombre de culto dentro del Thrash Metal norteamericano, y la carencia de ese disco que jamás llegó, de alguna manera, ha sido suplido con sus TAPES, portavoces, sin duda, de un sonido rápido, agresivo y enérgico, a la altura del producido en los focos del género en su país: la Bay Area y la East Coast.

La salida de esta recopilación, Thrash Insane or Die in Pain (2013) comporta, por lo señalado, un interés significativo, pues es la oportunidad perfecta para acercarse a Rotting Corpse apelando a la esencia propia de su sonido: la grabación análoga. En efecto, este TAPE reúne las 4 demos lanzadas por la banda en ese mismo formato entre 1986 y 1990; en total son 16 canciones, dispares en su producción, pero siempre raudas y violentas, concebidas desde esa ferocidad que caracterizó el Thrash de aquella época. La variedad de alineaciones permite, mientras se escucha, percibir ciertas variaciones: la extrema vocalización de Mulqueen en la Demo 86 -de un grosor cercano al Death-, o la de Trachsler en Fuck It, It's Only Thrash (1987) -de tonalidad más cercana a Slayer-, los flirteos con el Crossover en ciertas canciones, o las armazones medio-tiempo con las cuales la banda descansa a veces de su ritmo vertiginoso .

A partir de los temas que presenta la banda pueden trazarse algunas relaciones, por ejemplo, con Epidemic o Agression, en lo referente a la fuerza de las vocales, o con Slayer y Destruction, por el estilo de los riffs; empero, Rotting Corpse adquiere su originalidad evitando los coros de pocas líneas, las repeticiones de esquemas, o los solos predecibles. La música de Thrash Insane or Die in Pain ofrece en todo momento una cátedra del género: por las ejecuciones de guitarra que evidencian un preciso dominio del palm-mute, por las voces que eluden los excesos innecesarios, por la dura batería que lleva a quien la escucha, como bien lo expresa el título de una de las Demos, a romperse el cuello furiosamente. Por demás, como apenas se repiten algunos temas en las grabaciones, constantemente se están haciendo nuevos hallazgos, descubrimientos de canciones impresionantes: "Rotting Corpse", "Evolvement", "Progressing Insanity", etcétera.

En el año 2005 el sello Fuck It lanzó el CD The Demos, el cual contenía la misma recopilación de temas que se encuentra en Thrash Insane or Die in Pain, TAPE prensado por el sello colombiano Southamerican Holocaust en 2013 y limitado a 100 copias (no numeradas). De esta última producción que es la que se observa en la fotografía debe destacarse su presentación, pues la impresión es excelente, y el collage y diseño interior (elaborado por David Sick) están a la altura. Sin embargo, en lo que compete a la grabación los resultados fueron menos sobresalientes: en el lado A del CASSETTE se corta una canción, al inicio del B se interrumpe el primer tema para empezar de nuevo unos segundos después, y al final de ese mismo lado "Rotting Corpse" (en su versión '90) también está cortada.

ROTTING CORPSE. Thrash Insane or Die in Pain. Southamerican Holocaust. 2013 (1986, 1987, 1988, 1990)
RANK: 8.5/10
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Existen dos apreciaciones radicales de Reencarnación: por un lado, se exalta apasionadamente su música, situándola en un lugar privilegiado del Metal; y, por otro, se rechaza a ultranza los cambios que la banda ha personificado desde 1996 con su disco Egipto. En este sentido, su historia se asemeja a la de Celtic Frost, enaltecida y reprochada una y otra vez, incluso, por los mismos seguidores; pero esto es lo que sucede en aquellos casos en los que la mente del artista obedece, ante todo, a su propio impulso; y es que, como lo ha pensado Fisher, también para Piolín la única manera de trascender hacia el futuro es decidirse a crear, eludiendo anclarse en la repetición. Los cambios, desde esta perspectiva, aunque parezcan abruptos, en el fondo siempre hacen parte de esa posibilidad abierta que es justamente la creación.

Con todo, el disco que reseñamos ahora es el primero de la banda, esto es, Reencarnación -888 Metal- (1988), sin duda, el más encumbrado de los de su discografía, y al cual pertenecen, aunque aparecieran ya en su Demo Dioses Muertos (1987), los clásicos "Puta Religión", "El Canto de los Sepulcros" o "Funeral del Norte". Quien ha escuchado Reencarnación sabe que su música prácticamente no tiene parangones fuera de Colombia, pues su sonido responde al contexto del Medellín de los ochentas y a todo lo que este aporta: violencia, rapidez, agresividad, crudeza y, por supuesto, también grabaciones primitivas, carencia de equipos y ejecuciones empíricas. Nunca antes ni después las condiciones materiales se han unificado de manera tan profunda con el deseo de hacer música como para crear un caos como el de aquel entonces: Parabellum, Blasfemia, Nekromantie, Astaroth, etcétera.

Reencarnación es precisamente eso: una banda caótica, saturada en sus distorsiones, rápida en la vocalización, con cambios constantes de ritmo, solos disonantes y estructuras que rompen no pocas veces con el prototipo; es un ejemplo claro de la cultura del ruido y, tal vez por eso mismo, aunque su música construye un bloque pesado y atronador, también atrapa y gusta. Además, es fácil advertir que la banda no destaca únicamente por su turbulencia, sino por aplicar sobre su trabajo muchos elementos creativos: incluir intros y efectos extraños en la época, usar violines para ciertas ambientaciones, o componer con base en movimientos semejantes a los de la música clásica. Las mismas letras tienen ya un sello muy personal, pareciendo ajenas al tiempo, yendo y viniendo del mito a la distopía, de la crítica a la aversión: "que mueran las sotanas en oscuros laberintos / con niños sifilíticos y cruces oxidadas / observando la sequía, la pobreza y la droga / y las ocho cabezas nucleares estalladas".

Originalmente, Reencarnación fue prensado de manera independiente en LP en 1988, convirtiéndose en el primer álbum completo grabado en este formato por una banda colombiana. La versión que se muestra en la fotografía corresponde, sin embargo, a la realizada en el 2005 por el sello colombiano Dark Desires Productions, la cual tiene la particularidad de contener, además del álbum, las 3 canciones del EP Acompáñame a la Tumba (1988) -de calidad y perspectiva similares- y 6 canciones en vivo extraídas de un concierto de 1989; en cuanto a presentación su punto más destacable es la presencia de una semblanza de Reencarnación escrita por el propio Piolín. Otras 2 versiones en CD del disco corresponden a las editadas por Vasco Producciones (2001) -también incluyendo el EP- y la más reciente de Tribulacion Productions (2011) titulada 888 Metal.

REENCARNACIÓN. Reencarnación (888 Metal) / Acompáñame a la Tumba. Dark Desires Productions. 2005 (1988).
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En Voices of Chaos muestro los discos que hacen parte de mi colección, haciendo de ellos una pequeña reseña ilustrativa y comentando su edición. Contacto: in_hora_mortis@hotmail.com

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