Fatima Hill - Valhalla


FATIMA HILL. Valhalla. Worldchaos Production. 2000 (1997).

Fatima Hill constituye un ejemplo más de banda "underrated", pero su caso resulta particularmente indecoroso porque que se trata de una agrupación proveniente de un país muy conocido -como lo es Japón-, posee una trayectoria de más de 20 años, y ha lanzado casi una decena de producciones entre Demos, EP's y álbumes. Lo que no ha permitido que su propuesta llegue a trascender, continúa siendo para mí un misterio, sobre todo, a sabiendas de que el estilo en el que se enmarca su música, esto es, el Progressive/Power Metal, cuenta con un público especialmente acérrimo y unos medios un poco más dispuestos al apoyo de los proyectos que los de otros sectores del Metal. El descuido, así, es deshonroso, pues Fatima Hill sigue sin destacarse dentro de la escena, por lo menos en la proporción que debería permitirle una música tan altamente técnica y creativa como la suya.

Valhalla (1997) fue la opus prima de la banda, y estoy persuadido de que quien la escucha, inevitablemente se ve raptado por una fuerza superior. De entrada, la calidad del sonido es impresionante y, de ahí en más, todo forma un conjunto inmejorable: el amplio espectro que se permiten las composiciones, la ejecución impecable de los instrumentos -entre los cuales llegan a incluirse guitarras de 12 cuerdas y mandolinas-, los tonos bellísimos de Yuko -que está en igual medida alejada de la vocal operática y de la pop que tanto pululan en su ambiente-, la inteligente atención que se le da a las transiciones y los pasajes acústicos, y, en fin, ese alcance que permanentemente se logra de lo épico no a través de la velocidad, sino de la prolongación, del trabajo en los detalles y de la creación de una atmósfera verdaderamente mágica.

Los temas de Fatima Hill, en especial los más memorables, llegan a extenderse hasta 14 minutos y se presentan a sí mismos como si fuesen sound-tracks de pequeñas historias; debido a esto, en cada uno de ellos, se encuentra una vastedad de recursos que producen sensaciones diversas: a veces el descuelgue del ímpetu, otras la delicadeza del romanticismo, y unas más el misticismo de otras épocas. Por demás, justamente eso es lo que elabora Valhalla en su plano temático: la magia, la superstición y la grandeza de lo heroico; todo, como se dijo, trabajado a modo cinematográfico, en medio de composiciones que deben mucho a algunas leyendas -como Rainbow-, y que tienen como último rasgo estético el inglés oriental de Yuko y unos larguísimos punteos que valdrían por sí mismos el disco. 

Valhalla fue lanzado originalmente en 1997 por Fatima Hill, pero posteriormente fue reeditado por la Worldchaos Production en la bella edición que se muestra en la fotografía, limitada a 1000 copias con booklet de cartoné y CD dorado. Sin duda, este cuidado en la parte gráfica es el mejor respaldo para la música que contiene el álbum, y no se escapó ningún detalle en ella, puesto que hasta se llegó a incluir una hoja anexa en papel satinado con la traducción de las letras al japonés. La edición incluye, además, el tema "Aion" como bonus, una pieza que fue compuesta después del Valhalla y que dio título al segundo disco de la banda. Reste dejar aquí el enlace de la canción "Oriel Window" para enterarse del trabajo de Fatima Hill y de la poderosa energía que esta destila.

RANK: 9.5/10

Excess of Cruelty - Under the Ivy of Ithamar



EXCESS OF CRUELTY. Under the Ivy of Ithamar. Wood-Nymph Recors. 1997.

Conocí a Excess of Cruelty a través de una semblanza aparecida en la Sylphorium Magazine # 4 casi 20 años atrás, pero solo hasta conseguir este disco, Under the Ivy of Ithamar (1997), comprendí que la poca frecuencia con la que ella aparecía en los medios especializados constituía una injusticia mayor que el desconocimiento que buena parte de nosotros tenía de la banda, pues esa omisión no provenía de una mala valoración de su música, sino de circunstancias del contexto. Ciertamente, en una época en la que todavía conocíamos las bandas por medio de los zines, los radio-shows, o las referencias directas, muchas agrupaciones, en especial, las que fueron distribuidas por sellos pequeños e independientes, quedaron condenadas al olvido, aun cuando su propuesta hubiese podido abrirse un camino mucho más generoso en otras circunstancias.

De otra manera, no logro explicarme cómo Excess of Cruelty no llegó a descollar, a pesar de ser una banda que impresiona en todo sentido. Exponente del Melodic Death Metal, la banda estuvo musicalmente a la altura de cualquier nombre encumbrado de la época -Dark Tranquility, In Flames o At the Gates- e, incluso, por lo que respecta a su Under the Ivy of Ithamar, un paso adelante, pues las pequeñas incursiones de vocal femenina que se ofrecen aquí son mucho más estilizadas que las que se permitían por aquel entonces los grupos suecos y, además, algunos pasajes -como los que hay en "Nangara"- se apropian ya de esos efectos de sintetizador que tan fuertemente empezarían a trabajarse a finales de los noventas, convirtiéndose -junto a las experimentaciones vocales- en las dos vías por las que advino la evolución de este estilo musical.

Precisión, velocidad y energía son los soportes de Excess of Cruelty, y, tan rigurosamente se ajusta a estos principios, que cada fragmento de su obra parece mejor que el anterior. El disco expone sorprendentes acoples de guitarra y ejecuciones ultra-rápidas, a lo que se suma un excelente punch de batería y vocales con innumerables tonos y matices. Pareciese que el único defecto que pudiese atribuírsele al disco fuese el de despertarnos el deseo de que sus temas se prolongaran indefinidamente -como sucede en la portentosa "Beholding the Crimson Tide"-. Las letras, por su parte, destilan un aura cultural e histórica, e indagan alternativamente por el sentido de lo existente y su posibilidad de trascendencia espiritual; todo planteado en un inglés muy refinado y culto, dentro del cual encaja muy bien el cover de Iron Maiden incluido como track oculto al cierre del disco.

El pequeño sello belga Wood-Nymph Records -al parecer propiedad de Raf Veulemans, bajista del grupo- fue el encargado de prensar el álbum, el cual contó con la asistencia para su distribución -no del todo efectiva- de la Hammerheart Records. El CD lo acompaña un cuadernillo de 12 páginas a color diseñado por Patrick Craenenbroek; en él aparecen las letras de las canciones, los datos de grabación y los agradecimientos -entre los cuales se incluye a Sylphorium Records, la encargada de la edición del zine homónimo al que se aludió en el inicio-. No existen reediciones de Under the Ivy of Ithamar, y Excess of Cruelty dejó de existir alrededor de 1999, aunque se reformó bajo el nombre Re:creation en el año 2003, llegando a editar de forma independiente un EP titulado Redesigning Human.

RANK: 9.5/10

Lividity - ...'Til Only the Sick Remain


LIVIDITY. 'Til Only the Sick Remain. Epitomite Productions. 2008 (2002).

Este fue el segundo disco hecho por Lividity y un ejemplo contundente de que, incluso, sin llegar a ofrecer una sola cuota de originalidad, puede presentarse una obra admirable. 'Til Only the Sick Remain (2002) ciertamente recorre los consabidos derroteros del Grind, es decir, el doble bombo permanente, la extrema guturalidad, la distorsión y los pasajes frenéticos; pero, a pesar de ello, todo se encuentra tan bien dispuesto que el no estar frente a algo nuevo deja de ser significativo y el álbum en sí mismo empieza a perfilarse como una pieza que puede disfrutarse muchísimo. Dada esta concesión, hasta llega a resultar admirable la armonía que se consigue de los elementos que convergen en la música y el modo como sobre ella se exponen unas letras que, como bien se anuncia en el título, también son características del Grind.

'Til Only the Sick Remain expone a lo largo de 30 minutos una música potente y pesada, que no se ancla en la velocidad excesiva, sino que elabora también pasajes lentos de gran densidad. Las guitarras conocen muy bien los matices de su estilo y su mérito consiste en elaborar líneas memorables a pesar de sus limitaciones (prueba de lo cual es que el único solo del álbum sea hecho por un invitado). La batería, por su parte, cumple con el acompañamiento y siempre se muestra a ritmo con la marcha del conjunto, lo cual es positivo en la medida en que Lividity transita durante la reducida duración de la mayoría de sus canciones por diferentes velocidades. El bajo, finalmente, solo logra destacar en fragmentos determinados, pero no se trata de una ausencia que pudiese echar al traste la unidad.

En lo que concierne al trabajo vocal, Lividity se apropia de una gutural casi ininteligible hecha por el front-man Dave Kibler y los rasgados de Matt Bishop; ambos estilos se cruzan sin abusos de ninguna parte, despachando las líricas con energía y contundencia. No podría ser de otra manera, a sabiendas de que las letras, inmersas totalmente en el gore, requieren de esta violencia particular. Con enfermiza frecuencia se repiten las palabras "cunt", "dick", "scum" o cualquiera de sus variaciones, en medio de unas letras que desprenden del deseo sexual toda una serie de filias y aberraciones; así, en cada tema de Lividity se asiste a una violación, a un asesinato, o a actos necrofílicos o de tortura. Las pequeñas grabaciones que anteceden buena parte de los temas -tomadas de películas porno, al parecer- anuncian con justicia el asunto a tratar, y también su enfoque que nunca deja de ser humorístico.

'Til Only the Sick Remain fue grabado entre el 8 y el 15 de marzo de 2002 en los Mercenary Digital Studios de Illinois, y fue lanzado ese mismo año por el sello de culto Morbid Records. La versión que se muestra en la fotografía corresponde, sin embargo, a la reedición que lanzó en el año 2008 Epitomite Productions. Esta edición conserva la portada original del disco -macabra en todo sentido-, y presenta un cuadernillo de 12 páginas que contiene las letras de las canciones, los agradecimientos y la dedicatoria -a ciertos amigos de la banda-, todo ello en medio de un diseño sangriento que parece recordar que estamos en la mente o las entrañas de un psicópata. Resta recordar que participaron aquí, como guitarristas y vocales invitados, músicos de bandas importantes como Numskull, Broken Hope y Putrid Pile.

RANK: 8.5/10

Enslaved - Mardraum: Beyond the Within


ENSLAVED. Mardraum: Beyond the Within. Osmose Productions. 2000.

Mardraum: Beyond the Within (2000) es el resultado de la experiencia que ganó Enslaved con todas sus obras anteriores y de la apertura musical que caracteriza su proceso creativo. Lo primero, le permitió a los noruegos tener un bagaje, y, lo segundo, arriesgarse a depurar los recursos que hacen parte de su sonido, organizándolos de modo que no tuviesen comparación con nada precedente. Y es que, difícilmente podría hallarse un disco como este, con el mismo tratamiento de la pesadez, la cual se forja, no desde la velocidad o el ruido -como es usual-, sino a partir del cruce de numerosos elementos que generan una sensación de densidad. Con Mardraum se está un paso más allá del Black Metal, pues la creatividad de la banda desborda el género, pero, también se permanece en el seno de él, pues esa es la base la banda y aquello que en el álbum se estiliza y reinventa.

Los 11 temas que conforman el disco son de probadísima calidad; en ellos se destaca un empuje épico, producto de los constantes cambios de marcha y de una instrumentación que trabaja intensamente tanto la distorsión como la limpieza. Es indudable que Enslaved tiene una perspectiva progresiva; eso queda remarcado en los variados juegos de guitarra, en la generación de solos por fuera de lo convencional e, incluso, en la propia versatilidad de sus músicos que, por regla, se desempeñan en por lo menos dos roles. Pero, aun así, Mardraum no es un álbum que pueda catalogarse simplemente como técnico; en él habita todavía el nervio del Black Metal, y este salvaguarda en la experimentación toda la pesadez y energía del género.

Mención aparte merece el trabajo vocal que es francamente sorprendente: las fuertes growls de Kjellson están aquí en su mejor momento, y se unen de forma permanente con los tonos altos y las salidas Heavy Metal de Kronheim y Bjørnson. Por añadidura, el hecho de que el álbum se encuentre compuesto casi enteramente en noruego, ofrece a quien escucha un tono y una potencia especiales en las voces. El apartado lírico no desencaja y en todo momento se halla a la altura de la música. En general, las letras se mueven en una dirección que tiene que ver con la vuelta al paganismo nórdico; con todo, no abundan aquí los nombres de dioses antiguos o algo por el estilo, sino más bien, el rechazo a la creencia cristiana, la exhortación a recuperar la voluntad propia y algunas descripciones de gestas vikingas.

Mardraum: Beyond the Within fue grabado en febrero de 2000 en los Abyss Studios bajo la ingeniería de Lars Szöke y Peter Tägtgren y fue prensado ese mismo año por la Osmose Productions; esta doble asistencia garantizó la producción que es, por donde se mire, impresionante. En cuanto al diseño, el CD cuenta con un cuadernillo de 16 páginas a todo color que presenta las letras -tanto en noruego como en inglés-, los agradecimientos de la banda y fotografías en vivo. La portada del álbum tal vez no sea la parte más destacable del mismo, aunque bien podría sostenerse que en ella se exponen las runas y esa especie de rapto que simbolizan las pesadillas para Enslaved -"mardraum" traduce "pesadilla"-. Existen de este título numerosas versiones en todos los formatos, lanzadas, entre otros, por Metal Mind Productions, Necropolis Records y Season of Mist.

RANK: 9.5/10

Dislepsia - Delicia Macabra


DISLEPSIA. Delicia Macabra. Macabra Records. 2003.

En Argentina se ha cultivado el Death Metal prolíficamente, y una muestra de ello puede encontrarse en el trabajo de Vibrion, Lobotomy, 1917, Zoofilia o Necrópolis, bandas que cuentan con un soporte indudable de calidad y fuerza. A ellas quisiera sumar hoy Dislepsia, una agrupación que, a pesar de tener una reducida discografía, posee una trayectoria que casi alcanza los 20 años y una propuesta que no vale la pena desatender. Asentada en Buenos Aires, Dislepsia lanzó en el año 2003 su primer álbum, Delicia Macabra, una obra de 8 temas que se destaca, no solo por su excelente producción, sino también por el talento de unos músicos que, sin llegar a descollar por su sofisticación o técnica, mantienen a lo largo de 30 minutos un sonido que tiene mucho de firmeza, variedad y pesadez.

El disco da la impresión de volverse un poco más pesado tema tras tema, lo cual se debe, a mi parecer, a que las primeras canciones que aparecen en él -"Malditos Perros" y "Decisión"- tienen una base rítmica más acompasada que produce una sensación de cercanía al Groove. Sin embargo, progresivamente las composiciones se tornan más sostenidas y en temas como "Delicia Macabra" ya se hallan afincadas con rigor en el Death Metal. Está claro que esto aplica para el apartado instrumental, puesto que la vocalización sí mantiene desde el inicio hasta el final una guturalidad dura y ominosa que, enriqueciéndose de alternancias con fragmentos rasgados o limpios -como en el tema "Entre el Bien y el Mal"-, llega a ser uno de los elementos más originales del disco por lo que le aporta de versatilidad.

Acaso porque la mayor parte de la composición recae sobre el bajista Ramón Farías, Dislepsia ofrece en Delicia Macabra una mezcla en la que las líneas graves se escuchan ejemplarmente, y esto, sin llegar a opacar los otros sonidos, que también pueden seguirse a la perfección. Es así que en todo momento se cuenta con una imagen completa de la banda: los repiques del bombo, los muteos de la guitarra, la coordinación en el mid-tempo, y hasta la ausencia de solos, que caerían aquí muy bien para refinar las composiciones. En lo que concierne a las letras, Dislepsia se muestra ecléctica, puesto que recorre una amplia gama de temas como, por ejemplo, la crítica religiosa, el apocalipsis, los rituales, el suicidio o la lucha por el poder; la calidad de estas, a mi parecer, es desigual, llegando a contrastar las bien desarrolladas con otras muy manidas como la de "Perforando la Noche".

Delicia Macabra fue grabado, mezclado y masterizado en el estudio La Nave de Oseberg durante mayo de 2003 y posteriormente fue prensado por el sello Macabra Records. La presentación del disco es profesional, y ofrece un cuadernillo tipo gate-fold con las letras de las canciones, los agradecimientos y los datos de grabación. La pintura que aparece en la portada fue hecha por el pintor flamenco Pieter Bruegel en 1562, y se trata de una obra que, en opinión de Dislepsia, "nos muestra todos los horrores de la guerra, los homicidios, la violencia y el exterminio de lo viviente, dando una desoladora impresión de un terror sin fin, al igual que en nuestros días". A la fecha no existen reediciones de Delicia Macabra, pero la banda está próxima a lanzar su segundo álbum que llevará por título Engendrando a Satán.

RANK: 8/10