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Woods of Infinity - Förlåt


WOODS OF INFINITY. Förlåt. Obscure Abhorrence Productions. 2011.

Estar a la vanguardia no implica necesariamente inscribirse en la mainstream, y Woods of Infinity representa un claro ejemplo de esto, pues durante 13 años abanderó en Suecia los derroteros del Black Metal sin llegar a sucumbir en las redes de la publicidad o en el flirteo con recursos no radicales. Lo que sucede es que este dúo, oriundo de Umeå, concibió su avanzada, no desde esa falsa primacía que se encargan de edificar las grandes productoras apelando a la espectacularización de la imagen o la música, sino, más bien, a partir de una doble propuesta: por un lado, la consolidación de un sonido con asociaciones verdaderamente inusuales y, por otro, el planteamiento de letras que, alejándose de la tradición, se asientan sobre asuntos relacionados con la locura, la pedofilia y el humor negro.

Los primeros títulos de la banda ofrecen, sin duda, su semblante más interesante, pero aun en los últimos como éste, Förlåt (2011), se descubre esa búsqueda a la que nos referimos. Aquí se hallan también las composiciones lentas o de medio tiempo típicas de Woods of Infinity, provistas paralelamente de un núcleo crudo y otro melódico; por ello, recorrer las canciones del álbum es aventurarse por una tierra en la que, junto a la belleza de las ondas sinfónicas y pasajes en limpio, crece la más sórdida yerba: el trastorno vocal de Ravenlord, la oscuridad de los samples, y todo ese ambiente en el que la cordura lucha por abrirse paso entre los fuertes embates de la demencia, cernida enfermizamente sobre el conjunto y, por alguna razón, confundida hasta la indistinción con su contrario.

Sólo hay parangones de Förlåt entre las otras producciones de Woods of Infinity y con esto se prueba, tanto la originalidad de la banda, como su insistencia en un concepto transgresor: el que convierte la música en un tipo de esquizofrenia. ¿Cómo entender, si no, los virajes que llevan a incluir de repente en el disco fragmentos pop, o la presencia de aquella rara antología del final llena de viejas canciones en sueco? ¿Cómo interpretar de otra manera la realmente perturbada ejecución de las vocales, por las que fluye su contenido pederasta e instintivo? ¿Y, asimismo, cómo llegar a comprender, si no es por medio de una interpretación alucinada, los actos más extremos de irreverencia como, por ejemplo, la inclusión de la versión de "Walking in the Air", creada en su momento para ambientar una serie infantil?

Förlåt constituye toda una experiencia, y quizás la descripción más adecuada sea aquella que sirvió a la banda de leitmotiv: "Woods of Infinity are writting the songs that make the whole world sing and the young girls cry". El disco fue editado por el sello Obscure Abhorrence Productions inicialmente en los formatos CD y DIGIPACK en 2011 y, un año después, en 3 versiones distintas de LP. La excentricidad de la banda es notoria también en el diseño del cuadernillo, lleno, como es costumbre, de numerosas y raras fotografías. El booklet incluye, además, las letras de las canciones (casi en su totalidad redactadas en sueco), las fechas de las composiciones y los usuales datos de grabación. Resta decir que este fue el último álbum grabado por el grupo, pues después de él apenas se editaron el EP Snart... y un SPLIT con la agrupación portuguesa Defuntos.

RANK: 9/10

Witchburner - Witchburner / Blasphemic Assault



WITCHBURNER. Witchburner / Blasphemic Assault. Evil Spell Records. 2009 (1996, 1998).

No sé si alguna vez una réplica ha podido alcanzar el estatus del referente al que imita, pero por lo que respecta a los dos discos de Witchburner reunidos en este CD, el resultado no es positivo; y es que, aun reconociendo que en la escena es popular desde los noventas el llamado "remake" y que, incluso, varias agrupaciones han llegado a destacarse trabajando en esta perspectiva, se necesita algo más que deseo para conseguir la calidad de aquello que se emula y, en ese sentido, Witchburner termina desilusionando. Tronarán las voces de quienes admiran a la banda, expresando sus viejos argumentos sobre la fidelidad, pero, siendo sensatos, difícilmente ellos mismos podrían rebatir la idea de que en estos álbumes sólo se sigue una especie de fórmula para no exigirse más allá del arquetipo, aunque, irónicamente, ni siquiera ese propósito se cumpla. 

Si nos acercamos al primer álbum, autotitulado Witchburner (1996), ya es indudable esa sensación de desengaño: un Thrash Metal que tiene como horizonte a Sodom, pero carece de los medios para consolidarse. En efecto, esa línea clásica, a pesar de contar con algunos aciertos rítmicos, se mantiene por lo general demasiado plana, confeccionando riffs manidos, los típicos cambios de velocidad y apelando a una voz sin apuntes de originalidad. Tan básica es la composición de la banda que en ninguno de los temas llega a aparecer un punteo -por minúsculo que sea-, y, por supuesto, ese vacío se experimenta, porque, si bien las canciones son cortas, se transita por ellas sin descubrir un pequeño momento de exploración del instrumento, de coloración armónica a través de la alta ganancia que trabajan los solos.

Por lo que concierne a Blasphemic Assault (1998) el asunto no cambia, pues, siendo verdad que la velocidad gana un poco más de permanencia, en realidad, ningún ritmo se ve enriquecido de forma sustancial. La calidad de la grabación es buena -tanto como la del primer disco-, pero los fantasmas del Agent Orange y el Persecution Mania siguen acechando aquí para, alternativamente, servir de impulso a Witchburner y, después, mostrarle lo lejos que se halla del sonido al que tributa. Algunos coros alimentan las composiciones, pero tampoco esto resulta significativo, tal vez porque, a pesar de que las letras construyen un acercamiento a cuestiones históricas -como la inquisición- subrepticiamente devienen cliché al asociarlas con el lenguaje propio del Metal: "Bestial Command", "Eternal Terror", etcétera.

Originalmente, el disco Witchburner fue lanzado de modo independiente y Blasphemic Assault a través de la Undercover Records, ambos títulos tanto en CD como en LP. La versión que se muestra en la fotografía, sin embargo, corresponde a la prensada por el sello alemán Evil Spell Records en el año 2009; como puede observarse, se trata de un DIGIPACK que conserva el arte original del primer álbum, muy bien editado y que, incluye, además, un cuadernillo con fotos de la banda, datos de grabación e información por el estilo. La producción tuvo un número limitado de 2000 copias, y todavía es posible encontrarla en diferentes distribuidoras como la Shadow Kingdom (que lo cataloga como NS Black Metal), o la Inferno Records.

RANK: 5.5/10

Willow Wisp - Delusion of Grandeur (A Gathering of Heretics)



WILLOW WISP. Delusion of Grandeur (A Gathering of Heretics). Full Moon Productions. 1999.

En el cuadernillo que acompaña la edición de este CD, Willow Wisp decidió incluir un pequeño mensaje en el que critica a quienes sólo son capaces de escuchar un estilo musical, reduciendo todo concepto a dominar y destruir, y reprochando cualquier viso comercial sin darse cuenta de que, inevitablemente, toda banda existe en términos más o menos masivos. Todos ellos actúan -en su opinión- con la misma estrechez mental de un religioso, y desatienden la fertilidad que alcanza el Black Metal cuando se alimenta con recursos distintos a los tradicionales, algo a lo que apunta Willow Wisp con firmeza, defendiéndose, además, de aquellos que la vituperan por su apertura mental e, incluso, por hacer parte de una disquera de reputada conexión con la música más purista: la Full Moon Productions.

Es por esta razón que Delusion of Grandeur (1999) no es una producción dirigida al sector intolerante del Metal, sino a aquel que se permite el eclecticismo, encarnado aquí en una especie de polifonía que alterna el Black Metal, el Gótico y el Darkwave. En efecto, de acuerdo a la canción que escuchemos del disco, estaremos frente a una faceta diferente de Willow Wisp: la asociada al sonido de Cradle of Filth por la rapidez y alternancia vocal (por ejemplo en "As They Age, They Engage" y "A New Ice Age Approaches"); o aquella otra que está más cercana al Gótico de los ochentas, con voces limpias, atmósferas sombrías y ciertos toques electrónicos (tipo "Bastard" y "Cruel, Despicable, Non-Caring Breed"); o, finalmente, la volcada sobre lo ambiental, semejando proyectos como Mortiis o Skythrone en el uso abundante del teclado (como sucede en "A Widow Cries...").

Dicha variedad permite que el álbum resulte entretenido a lo largo de los 67 minutos que dura y, por supuesto, que se tengan distintas sensaciones sonoras. Por demás, los músicos de Willow Wisp son talentosos, lo cual asegura buenas composiciones y la suficiente versatilidad como para salir con la frente en alto después de personalizar cada experimento: los bits electrónicos, los apuntes acústicos, las aceleraciones a fondo, la combinación de voces, etcétera. En el plano lírico, Delusión of Grandeur refleja el mismo multi-enfoque de su música y, así, en ocasiones atiende la cuestión de la evolución tecnológica; en otras, el hastío de la vida; más adelante, el odio y la misantropía; y, por último, asuntos relacionados con la instigación religiosa y la necesidad de superar los dogmas impuestos por su discurso.

Como se mencionó más arriba, Delusion of Grandeur fue lanzado por la Full Moon Productions, y no es patraña que la disquera soportó las críticas por aceptar en sus filas a Willow Wisp, banda que, en opinión de muchos, desentona con otras tan radicales como Black Funeral, Acheron u Octinomos, firmadas por el sello en algún momento de su historia. En todo caso, la Full Moon realizó en lo que respecta a este disco un muy buen trabajo, y esto se percibe, primero, en la calidad de sonido que tiene el CD y, segundo, en el diseño e impresión del cuadernillo, repleto de fotografías, letras e imágenes. A la fecha, esta es la única versión que existe del álbum y difícilmente llegará a reeditarse algún día, si bien la banda ha permanecido activa desde su salida, lanzando después de él 2 EP's y un par de discos.

RANK: 7.5/10

Winter of Apokalypse - Solitary Winter Night




WINTER OF APOKALYPSE. Solitary Winter Night. Moribund Records. 2004.

Winter of Apokalypse encaja en el prototipo de Black Metal que exponen las bandas más acreditadas de su país y, conforme a ésto, en su música se descubren cualidades semejantes a las de Judas Iscariot, Krieg, I Shalt Become, Leviathan, Weltmatch, etcétera. De ella también emerge esa mirada particular que tienen las agrupaciones norteamericanas a la hora de vincular la oscuridad con la crudeza, hecho que ha permitido, desde los noventas, la consolidación de un sonido propio, reticente a emular el de las otras escenas o a combinarse con elementos originarios de otros estilos. Por decirlo de esta manera, Winter of Apokalypse es una representante de la ortodoxia estadounidense y, aunque sus producciones sean pocas, contribuye, paralelamente, a mantener la solidez musical del Black Metal y la guerra ideológica contra el cristianismo.

El primer disco de la banda, Solitary Winter Night (2004), ofrece 7 canciones en la línea antes descrita, es decir, siguiendo las propiedades fundacionales del Black Metal: la sencillez compositiva, la opacidad y la aspereza de la mezcla -que posee, incluso, algunas imperfecciones, hechas posiblemente a propósito-. Ahora bien, aunque esta fidelidad a la esencia del género es más que evidente, Winter of Apokalypse aviva un poco su propia creación transitando por todas las velocidades posibles, incluyendo un doble bombo que atruena constantemente sobre los ritmos, y permitiendo algunas experimentaciones a nivel vocal -sobre todo en los temas "Infernal Pact" y "Eternal Years of Sorrow and Hate"-, consistentes en convertir los desgarros en tonos fuertes y sostenidos que tensan la dicción de forma interesante.

Tal vez estos elementos no sean suficientes para dar un sello verdadero a la banda, pero, por lo menos, la colocan a la altura de los grupos que usamos más arriba como referencia, y, no sólo en lo que concierne al plano musical, sino también al lírico, pues, las letras que desarrolla Winter of Apokalypse se asocian a las desarrolladas por aquellas agrupaciones en la medida que canalizan las ideas paradigmáticas del Black Metal, esto es, la iniciación en el ocultismo y su exaltación (como en "Dark Siniestral Path", "Infernal Pact" o la misma "Solitary Winter Night"), el ataque a los ídolos cristianos (tipo "Storming the Gates of Heaven"), el orgullo paganista ("True Pagan Hearts") y hasta la instauración de himnos de guerra (al modo de "Black Metal of Death"), todas estas construcciones, no tan extensas como directas y descarnadas.

Solitary Winter Night fue editado en 2004 por el sello de culto Moribund Records, pero los temas del disco fueron compuestos entre 1996 y 2000, época en la que la line-up de la banda estaba compuesta por Hell, Slut, Alkoholik, Fascist y Armageddon (dos de ellos también miembros de la gran agrupación Thy Infernal). Al parecer no existe más que una edición de este álbum, y es la que se muestra en la fotografía, aunque es válido recordar que la Moribund acostumbra a reeditar sus discos cada tanto sin hacer cambios en los datos que podrían identificar las versiones; en todo caso, el CD fue prensado profesionalmente, y está acompañado por un cuadernillo que incluye las letras de las canciones y datos de la grabación. El arte utilizado en la portada fue creación de Slut y la letra del primer tema fue escrita por Oblak Ilkin de Godless North.

RANK: 7/10

Violent Force / Assassin - Nuclear War Conspirators



VIOLENT FORCE / ASSASSIN. Nuclear War Conspirators. ¿? (1985, 1986).

Con este bootleg se reconstruye la génesis de dos bandas pioneras del Thrash Metal alemán: Violent Force y Assassin, coincidentes, no sólo por editar sus primeras Demos entre 1985 y 1986, sino, además, por encarnar toda la agresividad que caracterizó a este género en dicho país, en buena medida, debido a la influencia que recibió del movimiento Punk. Son en total 4 grabaciones que reúnen prácticamente el repertorio de los álbumes debut de ambas bandas -Malevolent Assault of Tomorrow y The Upcoming Terror, los dos lanzados en 1987-, pero, por supuesto, con la crudeza del sonido análogo y la originalidad que tienen las producciones no modificadas en estudio, es decir, aquellas que son fruto del ánimo y la energía en vivo, cualidades mucho más radicales durante los primeros años de cualquier grupo.

Las 9 canciones iniciales corresponden a las Demos Velbert Dead City y Dead City: The Night, de Violent Force, o sea, las mismas que aparecieron en el LP recopilatorio lanzado por la Hellion Records bajo el título Demo Collection (2014); en ellas se manifiesta la contundencia y velocidad que desde sus inicios distinguieron a esta banda, con la particularidad de un sonido más acartonado y mayor volumen del bajo. Esta parte del SPLIT es la más rápida, pues Violent Force siempre estuvo a la altura de Kreator y compañía en la ejecución de música demente, tanto en lo que compete a la composición -especialmente los riffs de guitarra-, como en lo referente a las letras, enfocadas por regla en la segregación social, la expresión de problemáticas urbanas, el alcohol y el Metal como forma de vida.

La otra parte del CD está compuesta por los temas que integran Holy Terror y The Saga of Nemesis, las Demos editadas por Assassin antes de firmar con la Steamhammer. Estas grabaciones presentan a nivel de sonido un gran contraste entre sí, porque, mientras la primera suena caótica, oscura y cruda, la siguiente tiene una producción muy mejorada y toda la instrumentación se escucha con claridad. Con todo, las canciones de ambas Demos dan cuenta de una banda rápida, fértil en cambios, con un dejo Punk en la vocalización y una ejecución bastante agresiva de las guitarras. Las letras, en lo que atañe a Assassin, poseen una dirección más política, y atacan sin dilación a los gobiernos, los defensores de la guerra, la iglesia y cualquier otra forma de tiranía que provenga de algún sector social.

El SPLIT, como se mencionó, fue lanzado en forma de Bootleg y, por lo tanto, el sello que aparece como editor, Demon Vomit Productions, funciona, ante todo, de modo nominativo. Lo cierto es que el disco se prensó bajo el título Nuclear War Conspirators y, si damos crédito a lo que se afirma en el back-cover, estuvo limitado a 333 copias. La presentación del CD es cuidada e incluye fotografías de las bandas y las letras de buena parte de las canciones. En la página de la Hammer of Damnation se anuncia el Bootleg como peruano, pero en la matrix del CD -quemada a propósito- alcanza a leerse que fue prensado en Colombia por el Grupo Alba, de manera que, o bien fue en realidad lanzado anónimamente aquí, o bien, aunque se grabó en nuestro país, fue una producción pagada desde afuera.

RANK: 8/10