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Unleashed - Victory


UNLEASHED. Victory. Century Media Records. 1995.

Unleashed incluyó su nombre en la historia del Death Metal con dos álbumes considerados clásicos del género: Where No Life Dwells (1991) y Shadows in the Deep (1992). Después de ello, la banda siguió un camino que no comprendieron todos, sólo aquellos seguidores más abiertos a la exploración. En efecto, aunque vinieron un par de discos de transición -Across the Open Sea (1993) y Victory (1995)-, ya en la época de su álbum Warrior (1997) Unleashed había mudado hasta tal punto su sonido que las críticas no se hicieron esperar: unas, concernientes a la transformación de la célebre voz de Johnny Hedlund, otras, por la falta de fluidez de las guitarras y, algunas más, incluso, por la manera en la que las letras renunciaban a sus viejos contenidos oscuros y sociales para abrirse hacia un campo ligado a la mitología nórdica.

La evolución en la propuesta de Unleashed es indudable, pero hay quienes no vemos en ella un motivo de reproche, sino la confirmación del espíritu renovador del arte. Tal es así que la etiqueta "de transición" en un disco como Victory no indica falta de identidad, más bien, la búsqueda de ésta, y para comprobarlo sólo es necesario acercarse a él sin prejuicios: frente a sus álbumes predecesores, Victory expone una música más lenta, pero, al mismo tiempo, llena de cambios y agresividad; asimismo, la vocalización no desatina, al contrario, siendo más limpia, encuentra muchas formas de expresión distintas a la guturalidad; hasta la propia energía de la obra es particular, positiva, en términos de su fuerza, pues los solos, el dominio impecable del palm-mute, la afinación baja, el galope rítmico tienen siempre un cariz vigoroso y vehemente.

Algo semejante ocurre con el contenido lírico, del cual no sería justo afirmar simplemente que es una mezcla de crítica social y mitología. Es verdad que hay ciertas canciones más orientadas hacia alguna de estas direcciones ("Victims of War" o "In the Name of God" en la primera, "Precious Land" o "The Defender" en la segunda); sin embargo, hay entre estos dos ámbitos una conjunción continua y profunda, una especie de interpretación del presente a través del regreso a la cultura del pasado. En el mismo cuadernillo del disco se lee que, de las batallas y costumbres de los ancestros, se deben desprender las claves para entender lo que somos y formar "una nueva vida, una nueva sociedad para las personas honestas y sencillas". Así pues, en este plano, el disco también presenta una disposición activa y positiva.

Victory fue grabado entre noviembre y diciembre de 1994 en los estudios Emi de Estocolmo y, posteriormente, fue lanzado -como sucedió con los primeros títulos de Unleashed- por el sello alemán Century Media Records. En la fotografía puede observarse esa primera edición, impecable en su impresión y diseño; la portada, fue la segunda del grupo en incluir motivos vikingos, aspecto que desde entonces se convertiría en una especie de regla. El cuadernillo incluye las letras de las canciones, varias fotos, agradecimientos, etcétera. Además del CD, en 1995 también fueron lanzadas por la Century Media prensajes en LP, Picture LP y TAPE -algo que hizo también la Metal Mind Productions-. Hace algunos años el álbum fue reeditado por la misma Century, agregando temas en vivo, y antes había sido relanzado junto al disco Warrior en un solo CD.

RANK: 8.5/10

Theatre of Tragedy - Theatre of Tragedy


THEATRE OF TRAGEDY. Theatre of Tragedy. Century Media Records. 1998 (1995).

Con Theatre of Tragedy se inaugura prácticamente el puente que comunica el Doom con el Gothic Metal, no sólo por cuestiones de orden temporal, sino también porque el concepto del que se sirve para este enlace explicita ya de manera más que clara las coordenadas por las que se rige. Esto significa, en otras palabras, que Theatre of Tragedy elabora una propuesta cuyos antecedentes son pocos y que, además de ello, en su obra (refiriéndonos, por supuesto, a su primer disco, auto-titulado) las bases de creación están perfectamente definidas: ese paisaje gris, lúgubre del Doom empezará a adquirir, por efecto de los recursos góticos, un nervio clásico, antesala de lo que serán las armonías y el estilo propio de las bandas que vendrán un par de años después como Tristania, Within TemptationThe Sins of Thy Beloved o Trail of Tears.

Es posible que antes de 1995 algunas bandas se hubiesen aproximado a aquello que Theatre of Tragedy convierte en proposición, pero lo cierto es que ninguno de esos acercamientos tuvo en su abordaje del Doom un carácter que lo acercara tanto al Gótico en una doble dirección: primero, la presencia de esos elementos en los que se afinca la raíz clásica -el chelo, piano, soprano- y, por otra parte, la marcada presencia de los opuestos: belleza y fealdad, luz y oscuridad, tranquilidad y conflicto. De esta manera, al escuchar los temas que componen su álbum, se experimenta una emoción compleja: el sentirnos arrastrados por una corriente lenta, nostálgica y oscura que nos lleva de vuelta hacia el pasado, a un espacio impreciso, pero colmado de los más diversos estados: la agonía, el temor, el vértigo, la contingencia, el vacío.

¿Qué criterio podría utilizarse para juzgar "...A Distance There Is..."? ¿Cómo interpretar la sublimidad de "Mïre" o de "Dying: I Only Feel Apathy"? El arte se ha volcado fértilmente sobre estas canciones, y sólo la perfección, el equilibrio de la forma, el rapto, la catarsis parecen servirnos de guía. En la misma pausada melodía -cuya estampa se asemeja a la de Katatonia-, se filtran los destellos de un tiempo invocado desde tantos puntos: desde el encanto luminoso de Liv Kristine, desde la soledad que mueve el chelo, desde el ímpetu que declina en la palabra ("...In peace I now will rest..." / "...On his knees, a plea to harvest roses..."). Todo Theatre of Tragedy avanza en un sentido puro, develando el quiebre de la vida, su claroscuro y enfrentándonos, al final, con la sentencia que condensa su mensaje: nuestra vitalidad es un teatro hasta la última tragedia.

Originalmente, esta obra maestra fue lanzada por Massacre Records; sin embargo, en 1998 fue reeditada por Century Media Records, siendo justamente esta la versión que se muestra en la fotografía. El diseño del cuadernillo que acompaña el CD conserva el enfoque artístico de la música; la portada, incluso, simboliza mucho de su orientación, y el apartado gráfico restante (elaborado en tonos grises) es pulcro; se incluyen en el booklet las letras de las canciones, los agradecimientos, varias fotos de Theatre of Tragedy y la información técnica, en la que se puntualiza que el disco no fue grabado en Noruega -a pesar de la procedencia de la banda-, sino en Suecia, con la asistencia en producción de Dan Swanö, quien garantiza, como es costumbre, una mezcla y sonido excelentes. 

RANK: 10/10

Twilight Glimmer - Paradox


TWILIGHT GLIMMER. Paradox. Decade Records. 2002.

Recuerdo que escuché este disco recién fue lanzado en el año 2002, y que mi primera impresión no fue positiva con relación a su producción (al menos, comparada con la de otros discos editados entonces, como el Breath of the End de Misty Fate, el Chapter II de Soulless o el Hellfire de Soulburner) y, de alguna manera, esta sensación la ratifiqué al leer una entrevista hecha a inicios de 2003 por Hard News en la que uno de los miembros de Twilight Glimmer afirmaba que la producción y el sonido del álbum no eran, tampoco para ellos, excepcionales. Lo que no llegué a dudar nunca -y esto era algo que enorgullecía también a la banda- es que Paradox a nivel de composición y ejecución estaba por encima de los otros discos y tenía, paradójicamente, debido a su misma producción, un carácter abisal que lo hacía único.

Twilight Glimmer posee todo lo que se espera de una banda de Melodic Death Metal: una alta capacidad creativa, empalme rítmico y precisión a la hora de ejecutar los instrumentos. Es verdad que en ella resulta evidente una influencia sueca, especialmente de At the Gates, pero esto no resta sus méritos, sino que, al contrario, sitúa a la banda en un plano de exigencia: hay 2 solos en cada canción, los riffs no suelen repetirse, hay constantes cambios de tiempo, la melodía tiene una gran carga emotiva, y las vocales son fuertes, marcadas y con variedad tonal. Así, Paradox puede disfrutarse realmente mucho, incluso, a pesar de los problemas que -como decíamos antes- son palpables en su sonido como la sequedad excesiva del redoblante y, sobre todo, la de los tons, que genera en la grabación casi siempre un ruido incómodo.

Musicalmente, Paradox es un álbum consistente, máxime si se considera que constituye una opera prima; por ello, no es de extrañar que haya abierto las puertas de Twilight Glimmer a varios conciertos internacionales, e inaugurado una discografía que ya enlista 3 títulos más. De igual modo, el campo lírico del disco se halla bien dispuesto: en él hay un concepto unificado, una especie de "libro con argumentación musical" -como declara la banda-: Paradox (paradoja) representa un viaje mental que busca desprenderse de la realidad concreta para alcanzar el conocimiento de lo irracional que es el secreto de todo lo que existe. Cada canción, en consecuencia, es una especie de capítulo en el que cuestiones como la nada, el vacío o las alucinaciones cobran vigencia: "Nothingness Entrails", "Behind Dreamcodes", "Dwell in Emptyness" o "Suspended in the Threshold".

El sello colombiano Decade Records (ahora Hateworks) estuvo a cargo del prensaje de Paradox y, al respecto, realizó una labor destacable: el CD lo acompaña un cuadernillo de 12 páginas a color con las letras, fotos y datos técnicos; además, se incluyó una hoja con las traducciones de las líricas y una orden para pedidos de otras producciones del sello (Masacre, Liturgia, Occultus, Misty Fate e Iniquity). El diseño gráfico fue elaborado por Leo Pinzón (vocalista de la banda), Adrián Holguín (guitarrista) y Rafael Echeverry: una apuesta en la que los elementos naturales parecen enfrentarse en una lucha de subsistencia o participar en la búsqueda del equilibrio; el portal del front-cover simboliza, por su cuenta, el viaje que anuncian las letras. Hay, con todo, dos pequeños defectos en el booklet: las canciones "Deep with my Coldness" y "Feeding the Flame" tienen las letras cruzadas y, en ciertas partes, el color claro del fondo no permite leer bien la información (escrita con letra blanca).

RANK: 8/10

Tudor - Ultra Black Metal


TUDOR. Ultra Black Metal. Nuclear War Now! Productions. 2010 (1990, 1991).

"Tudor" fue la denominación recibida por la monarquía que gobernó sobre Inglaterra entre 1485 y 1603, pero también el nombre que, a finales de los ochentas, sirvió para bautizar a la banda checa de Black/Thrash formada por Lukeš, Batik y Daniš con el propósito de concretar los acercamientos que previamente cada uno de ellos había hecho a la música. En 1992, ese interés se materializó con la salida del álbum Bloody Mary (basado en la vida de la déspota María I) pero, antes de esto, Tudor se había anunciado ya dentro de la escena con la aparición de las Demos Zombie (1990) y Skeletor (1991), amén del EP Spalovna (1991), títulos que dejaban muy en claro ese carácter seductor y oscuro del Metal checo, que contaba para aquella época con exponentes tan destacados como Root, Master's Hammer o Törr, por citar algunos.

Este disco, Ultra Black Metal (2010), reúne esas primeras grabaciones y se convierte en una referencia valiosa para quienes desean examinar bandas no tan conocidas de la vieja Europa. El primer CD presenta las 6 canciones de la Demo Zombie y otras 3 como bonus; en ellas se reconocen las cualidades de Tudor, banda que no se afinca en la velocidad, sino en el trabajo rítmico, el cual mezcla la agresión del Thrash con atmósferas sombrías y macabras, más propias del Black Metal. No hay mayor complejidad en sus composiciones y, además, los instrumentos tienen un aire primitivo; sin embargo, la imponencia del bajo y, sobre todo, el tipo de voz (desgarrada de forma enfermiza) hacen de Zombie un encuentro permanente con lo oculto, especialmente si se atiende a las letras que, aunque están compuestas totalmente en checo, dejan intuir asuntos de orden necrológico, místico y satánico.

El segundo CD de la recopilación está compuesto por las 10 canciones de Skeletor y las 2 del Single Spalovna. Aquí, Tudor continúa con un sonido sucio, saturado, y sus temas son (como en Zombie) más lentos que rápidos, algo que, sumándose a la reincidencia de los asuntos ocultos ("Excsorszit", "Kramatorium", Král Kanybal"), mantiene la oscuridad de la atmósfera. La voz de Lukeš siempre va por encima de los instrumentos y sigue siendo la parte más extraña y sugestiva de la banda, incluso, en las canciones de Spalovna, en las que se hace un poco más clara y entra a jugar, no sólo ya con los solos y riffeos, sino también con algunos teclados que se unen a las composiciones, todo enmarcándose en una línea semejante a la que trabajaba para aquel entonces Master's Hammer, esto es, combinando de manera única lo ritualístico y lo melódico.

Ultra Black Metal fue lanzado originalmente en 2005 por la Nuclear War Now! Productions en formato LP doble, tanto una versión tradicional como una Die Hard. En 2010, la misma disquera decidió prensar la recopilación en formato CD doble, siendo el resultado el que se muestra en la fotografía, destacable en lo que corresponde a su impresión y a toda la información condensada en el cuadernillo (biografía, letras, fotos, portadas, etcétera); lastimosamente hay un par de errores en las listas de temas (tanto externas como internas), ya que invierten el orden de las pistas de Zombie y hacen pasar como bonus sólo una de las 3 canciones que en realidad cumplen esta condición. Por todo lo demás el título marcha muy bien, y se agradece que no esté saturado hasta el final con música, como suele suceder en muchos discos de esta especie.

RANK: 8/10

Thus Defiled - Through the Impure Veil of Dawn



THUS DEFILED. Through The Impure Veil of Dawn. Dark Trinity Productions. 1995.

Paul Carter, frontman de la agrupación Thus Defiled desde 1992, declaró en una entrevista realizada por Destructive Music que nunca ha estado dentro de sus deseos el pertenecer a una escena que busca unificar todas las propuestas bajo una sola orientación estética y sonora. Dicha posición permite interpretar algo tan sencillo como su renuncia al uso del corpse-paint (práctica masificada desde mediados de los noventas), pero también, asuntos más complejos, como la singularidad de su álbum Through the Impure Veil of Dawn (1995), el cual omite hasta tal punto la tradición del Black Metal (especialmente del noruego), que alcanza un lugar bastante original, de urdimbre bien inglesa, y con mucho de eso que el propio Carter ha llamado un "naive charm", pero que, en realidad, es una especie de intuición totalmente afortunada.

Es verdad que ciertas atmósferas del disco pueden asociarse con las que por la misma época creaban bandas como Bal-sagoth o Cradle of Filth, pero lo cierto es que Thus Defiled se distancia, incluso, de sus compatriotas en muchos sentidos: no proyecta un sonido sinfónico con los teclados, sino que los utiliza a modo de ambientación; no centra sus ritmos en la rapidez, sino en los medios tiempos; y sus composiciones en general no ofrecen la complejidad de los referentes contemporáneos -A Black Moon Broods Over Lemuria (1995) y The Principle of Evil Made Flesh (1994)-, sino una sencillez perspicaz, olfativa, cargada de melodías que no exigen técnicamente a los músicos pero, en cambio, transmiten energía pura, oscuridad no diseminada, como ocurre con los distractores que acompañan la música más elaborada.

Es más, Through the Impure Veil of Dawn está compuesto desde una perspectiva interesante de guitarras, pues estas pueden desaparecer, acompañarse o alternar, según el caso, en una práctica más cercana al Death Metal que al Black. Asimismo, en la vocalización predomina la gutural gruesa, que se muestra sobria y densa, arrastrando cada palabra por varios segundos a modo de un ejercicio ritual. Por último, la producción (cruda y sombría) resulta la mejor aliada para Thus Defiled en la comunicación de su apartado lírico: las letras, por regla, son muy cortas, y no están basadas en el anticristianismo (que, en opinión del grupo, no es una base apta para definirse), sino en la afirmación del satanismo  y su doctrina más primaria: "We walk as one with shadows / formless, silent, yet screaming (unheard) / eternal in our service to the fallen one / we hunt under Artemis as one".

Through the Impure Veil of Dawn fue prensado por el pequeño sello inglés Dark Trinity Productions, constituyendo hasta la fecha la única versión que existe del álbum. La presentación es sencilla, el cuadernillo (de apenas 4 páginas) incluye las letras de las canciones, los agradecimientos de la banda y una fotografía de la misma. A pesar de esta sobriedad, Thus Defiled ganó tras la salida del disco una importante reputación, obviamente dentro del underground, pues la banda no ha tenido la intención de expandirse por fuera de estos terrenos, es decir, en el medio comercial (como sí lo hicieron algunas otras bandas de su época); la misma dedicatoria del álbum ("to those who truly understand Black Metal") ya habla de esta óptica a la que no ha renunciado la banda en sus más de 20 años de carrera, como tampoco los otros proyectos de sus miembros: The Meads of Asphodel, Iceni, etcétera.

RANK: 9/10