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Uppercut - Reanimation of Hate


UPPERCUT. Reanimation of Hate. G.U.C. Records. 2004.

Hace algún tiempo hicimos una aproximación a Uppercut, ocupándonos de su disco Shround . Shifter . y reflexionando acerca de las incidencias que trae para una banda el contar con una vocalista femenina. Dicho álbum, el primero en la carrera de la banda, está muy emparentado con el sonido del Death Metal clásico y, en consecuencia, nos sorprendía la contundencia del trabajo realizado por Daniela Karrer en las vocales y el acople establecido entre ella y el resto del grupo que permitía conformar una propuesta equilibrada, sin visos técnicos, es cierto, pero en todo caso balanceada. Un poco después de esa época (2001) la banda tuvo que afrontar la muerte de su guitarrista y compositor Nico Lueder y la subsecuente necesidad de reformarse para atender esta pérdida, amén de la retirada de su bajista original Henrik Schwaninger.

Es así como Reanimation of Hate (2004) es el producto de unas circunstancias especiales en la historia de Uppercut y también, de alguna manera, de una visión distinta de la música que, en términos generales, se torna aquí más melódica y limpia comparada con la de su álbum anterior. Las 12 canciones que componen la producción establecen un punto de encuentro entre elementos provenientes del Death Metal melódico (pero, no el de urdimbre sueca, sino aquel más cercano al Carcass del Heartwork) y un apartado Thrash especialmente palpable en la forma en que se atacan las guitarras, la rapidez de los riffeos y el acompañamiento percusivo. Hay aquí, sin duda, una proyección más estilizada de Uppercut que, sin llegar todavía a ser realmente técnica, tiene un mayor nivel de complejidad instrumental (sobre todo en los solos) y una energía bastante dirigida.

Por regla, las canciones del álbum son rápidas y combinan sin caer en el abuso buenas estructuras rítmicas. Además, la voz de Daniela expresa mucha más variedad que en . Shroud . Shifter . lanzándose a veces a ejecutar gruesas guturales (tipo "Reanimation of Hate" y "Breakin' the Noise") o lances más rasgados -al modo de Angela Gossow- (como en "Massmurderers Heaven" y "Resistance"). El enfoque de la vocalización puede hallarse materializado de forma independiente en una canción o combinarse fértilmente en otras, aunque, sin duda, los rasgados son más precisos y se sienten menos forzados que los tonos gruesos. Las letras, por su parte, poseen un enfoque crítico, dirigido más al propio interior del ser humano que hacia los ámbitos externos; así, la libertad, la muerte y los miedos conforman los temas recurrentes de Uppercut.

Reanimation of Hate fue prensado en el año 2004 por el sello alemán G.U.C. Records -el mismo que lanzó el primer disco de la banda-, y el diseño gráfico corrió por cuenta de Patrick Skala, quien no se destacó particularmente en lo que concierne a la portada, pero sí en el trabajo con degradaciones que hay en el interior del cuadernillo. En el booklet, precisamente, el nivel gráfico se ubica por encima de los otros, pues cuenta con numerosas fotografías, imágenes modificadas en tonos azules y ciertos efectos de irrupción en las letras; además, puede hallarse en él los agradecimientos del grupo, los nombres de quienes tocaron los solos (todos ellos músicos de sesión) y algunos otros datos. Hasta la fecha esta es la única edición que existe del disco y, al parecer, será así por mucho tiempo, pues Uppercut se encuentra inactiva desde 2007.

RANK: 7/10

Ultratumba - Museo de los Despojados


ULTRATUMBA. Museo de los Despojados. Discos y Cintas Denver. 1997.

Aunque Ultratumba se ha mantenido activa desde 1995, no ha podido escapar a la suerte de ser una agrupación alterna, y, no sólo porque sus fundadores -Javier y Lorenzo Partida- han seguido trabajando en las líneas de su banda principal (Transmetal), sino, además, porque los músicos de soporte han sido tantos que no es fácil identificar la esencia del grupo. Es verdad que quienes han participado en Ultratumba son miembros de proyectos reputados dentro de la escena mexicana (Leprosy, Luzbel, Blackthorn), pero, en todo caso, hay una disparidad considerable entre los discos de la banda, sobre todo en lo que concierne a sus vocales, que han ido de la mezcla Groove/Death de sus inicios a una propuesta más Sludge/Stoner en los años recientes, pasando, obviamente, por esa época Heavy representada en su disco Museo de los Despojados (1997).

Personalmente, prefiero la primera etapa de la banda, porque su sonido, estando emparentado todavía con el de Transmetal, alcanza ya algunos rasgos distintivos. En Museo de los Despojados dichos rasgos permanecen, es decir, se conserva esa fusión de Sludge y Doom Metal, dirigida por las guitarras (de riffs fuertes y marcados, cercanos a veces a Black Sabbath y otras a Crowbar) y la batería (que a excepción de ciertos momentos jamás supera los medios tiempos). En términos de instrumentación, pues, Ultratumba funciona bien, no de un modo memorable, pero al menos sin defraudar; incluso, hay solos (como el de "El Amor No Significa Nada") que llegan a destacarse. Y lo propio podría afirmarse de las letras, que cumplen sin descollar con su cuota de crítica social (especialmente a la religión y la pobreza).

El gran problema de Ultratumba en este álbum es la vocalización; seguramente, para muchos, al contrario, ésta sea su virtud, pues fue una tarea realizada por Arturo Huizar (uno de los pioneros del Heavy Metal mexicano) pero, en realidad, en el tipo de ensamble rítmico que hay en Museo de los Despojados su voz no termina de encajar. Lo que sucede es que Huizar desea hacer demasiadas cosas y no logra a cabalidad ninguna: hay falsetes y subidas de nota desafortunadas (como las de "Protector"), en "Muerte" intenta un a cappella con más sentimiento que precisión, y en la canción homónima del disco hay aceleraciones innecesarias, poco agradables. Cuando Huizar es más mesurado en su labor, la música fluye mejor, pero lamentablemente como cada canción tiene tanto espacio para el canto, esto no es lo que prevalece.

Museo de los Despojados fue grabado entre septiembre y octubre de 1997 en los estudios Elith de Ciudad de México, y a principios del siguiente año fue prensado por el sello -también mexicano- Discos y Cintas Denver. El álbum muestra en su portada una pintura de Leonardo da Vinci, y el diseño interior -compuesto sobre papel blanco- ofrece imágenes de campesinos, niños pobres, religiosos, etcétera; el cuadernillo incluye fotografías de la banda, las letras de las canciones y los agradecimientos. No estoy seguro de que existan reediciones del disco, si bien buena parte del material que produjo Denver durante los noventas fue hace un tiempo relanzado en versiones que no alteran el arte original. En todo caso, Ultratumba continúa activa y su más reciente disco fue lanzado apenas el año pasado.

RANK: 6/10

Usurper - Visions from the Gods


USURPER. Visions from the Gods. Earache Records. 2002 (1994, 2000).

Estamos frente a la reedición de la única Demo de Usurper, lanzada originalmente en 1994 y limitada a 1300 copias. Sin duda, se trata de una iniciativa que ofrece a un mayor número de personas la oportunidad de acercarse, no sólo a esas 4 canciones que componen la Demo, sino también al otro material incluido en el título que corresponde a temas exclusivos de compilaciones, grabaciones inéditas y tomas en vivo. Hay, así, motivos diversos para interesarse por esta pieza que, además, se separa de un modo interesante de muchos otros discos de su especie, porque no agrupa por rellenar, sino que depura su contenido (reducido a 10 canciones) y, con ello, hace concreto su objetivo: presentar una imagen clara del Black/Thrash que ejecuta Usurper, partiendo de una retrospectiva que va desde el año 1993 hasta el 2000.

Como la mayoría de las canciones, incluso aquellas que no hacen parte de la Demo Visions from the Gods fueron grabadas en estudio, la recopilación tiene un carácter profesional, y también unificado en la medida en que Eaton Records siempre fue el lugar de grabación. A nivel musical, Usurper se muestra heredera del sonido de bandas como Hellhammer y Celtic Frost; y es que el ritmo medio de su música, la proyección vocal y hasta la confección de las guitarras se convierten, casi siempre, en una referencia directa a dichas agrupaciones. Es obvio, sin embargo, que Usurper tiene ciertos rasgos distintivos como, por ejemplo, arranques inesperados de velocidad (como los de "Deep in the Forest" o "Dusk"), inclusiones de samples o efectos caóticos y estridentes (del tipo "Soulstalker"), y una amplia variedad de tonos vocales tanto naturales como modificados.

No se encuentra en la recopilación una propuesta técnica, por el contrario, las canciones de Usurper son sencillas, aunque puede hallarse en ellas buenos riffs, solos y una armonía compacta; lo mejor, en términos generales, habrá de ser el uso del doble-bombo (que endurece los temas) y la aparición de esas atmósferas ruidosas mencionadas antes. Con relación a las letras, todo Visions from the Gods gira en torno a un plano trascendental ubicado en lo antediluviano o lo postapocalíptico. La banda no se destaca por una escritura especialmente rica e inteligente frente a estos temas, pero, en todo caso, las canciones tienen un concepto que las unifica (lo sacrílego, la maldad primigenia) y, en este sentido, hasta el cover de "Charon" de King Diamond que hace la banda no llega a desentonar.

Como se dijo, Visions from the Gods fue lanzado por primera vez en 1994 en tres versiones distintas de TAPE y un número restringido de copias (1300). En el 2002, el sello Earache Records se dio a la tarea de reeditar la Demo incluyendo el material extra que hemos descrito: 2 canciones procedentes de compilaciones, 1 cover, 2 tracks inéditos y 1 tema grabado en vivo por un fanático durante un concierto en Francia. Dicha edición es la que se muestra en la fotografía, aunque previamente la Necropolis Records también había reeditado la Demo en formato DIGIPACK agregando 5 temas bonus (entre ellos una versión en vivo de 1998 de la canción "Blood Passion"). El diseño interior del disco prensado por Earache reproduce la portada original de la Demo y adjunta las letras, procedencia de tracks y fotos de la banda.

RANK: 7/10

Unleashed - Victory


UNLEASHED. Victory. Century Media Records. 1995.

Unleashed incluyó su nombre en la historia del Death Metal con dos álbumes considerados clásicos del género: Where No Life Dwells (1991) y Shadows in the Deep (1992). Después de ello, la banda siguió un camino que no comprendieron todos, sólo aquellos seguidores más abiertos a la exploración. En efecto, aunque vinieron un par de discos de transición -Across the Open Sea (1993) y Victory (1995)-, ya en la época de su álbum Warrior (1997) Unleashed había mudado hasta tal punto su sonido que las críticas no se hicieron esperar: unas, concernientes a la transformación de la célebre voz de Johnny Hedlund, otras, por la falta de fluidez de las guitarras y, algunas más, incluso, por la manera en la que las letras renunciaban a sus viejos contenidos oscuros y sociales para abrirse hacia un campo ligado a la mitología nórdica.

La evolución en la propuesta de Unleashed es indudable, pero hay quienes no vemos en ella un motivo de reproche, sino la confirmación del espíritu renovador del arte. Tal es así que la etiqueta "de transición" en un disco como Victory no indica falta de identidad, más bien, la búsqueda de ésta, y para comprobarlo sólo es necesario acercarse a él sin prejuicios: frente a sus álbumes predecesores, Victory expone una música más lenta, pero, al mismo tiempo, llena de cambios y agresividad; asimismo, la vocalización no desatina, al contrario, siendo más limpia, encuentra muchas formas de expresión distintas a la guturalidad; hasta la propia energía de la obra es particular, positiva, en términos de su fuerza, pues los solos, el dominio impecable del palm-mute, la afinación baja, el galope rítmico tienen siempre un cariz vigoroso y vehemente.

Algo semejante ocurre con el contenido lírico, del cual no sería justo afirmar simplemente que es una mezcla de crítica social y mitología. Es verdad que hay ciertas canciones más orientadas hacia alguna de estas direcciones ("Victims of War" o "In the Name of God" en la primera, "Precious Land" o "The Defender" en la segunda); sin embargo, hay entre estos dos ámbitos una conjunción continua y profunda, una especie de interpretación del presente a través del regreso a la cultura del pasado. En el mismo cuadernillo del disco se lee que, de las batallas y costumbres de los ancestros, se deben desprender las claves para entender lo que somos y formar "una nueva vida, una nueva sociedad para las personas honestas y sencillas". Así pues, en este plano, el disco también presenta una disposición activa y positiva.

Victory fue grabado entre noviembre y diciembre de 1994 en los estudios Emi de Estocolmo y, posteriormente, fue lanzado -como sucedió con los primeros títulos de Unleashed- por el sello alemán Century Media Records. En la fotografía puede observarse esa primera edición, impecable en su impresión y diseño; la portada, fue la segunda del grupo en incluir motivos vikingos, aspecto que desde entonces se convertiría en una especie de regla. El cuadernillo incluye las letras de las canciones, varias fotos, agradecimientos, etcétera. Además del CD, en 1995 también fueron lanzadas por la Century Media prensajes en LP, Picture LP y TAPE -algo que hizo también la Metal Mind Productions-. Hace algunos años el álbum fue reeditado por la misma Century, agregando temas en vivo, y antes había sido relanzado junto al disco Warrior en un solo CD.

RANK: 8.5/10

Theatre of Tragedy - Theatre of Tragedy


THEATRE OF TRAGEDY. Theatre of Tragedy. Century Media Records. 1998 (1995).

Con Theatre of Tragedy se inaugura prácticamente el puente que comunica el Doom con el Gothic Metal, no sólo por cuestiones de orden temporal, sino también porque el concepto del que se sirve para este enlace explicita ya de manera más que clara las coordenadas por las que se rige. Esto significa, en otras palabras, que Theatre of Tragedy elabora una propuesta cuyos antecedentes son pocos y que, además de ello, en su obra (refiriéndonos, por supuesto, a su primer disco, auto-titulado) las bases de creación están perfectamente definidas: ese paisaje gris, lúgubre del Doom empezará a adquirir, por efecto de los recursos góticos, un nervio clásico, antesala de lo que serán las armonías y el estilo propio de las bandas que vendrán un par de años después como Tristania, Within TemptationThe Sins of Thy Beloved o Trail of Tears.

Es posible que antes de 1995 algunas bandas se hubiesen aproximado a aquello que Theatre of Tragedy convierte en proposición, pero lo cierto es que ninguno de esos acercamientos tuvo en su abordaje del Doom un carácter que lo acercara tanto al Gótico en una doble dirección: primero, la presencia de esos elementos en los que se afinca la raíz clásica -el chelo, piano, soprano- y, por otra parte, la marcada presencia de los opuestos: belleza y fealdad, luz y oscuridad, tranquilidad y conflicto. De esta manera, al escuchar los temas que componen su álbum, se experimenta una emoción compleja: el sentirnos arrastrados por una corriente lenta, nostálgica y oscura que nos lleva de vuelta hacia el pasado, a un espacio impreciso, pero colmado de los más diversos estados: la agonía, el temor, el vértigo, la contingencia, el vacío.

¿Qué criterio podría utilizarse para juzgar "...A Distance There Is..."? ¿Cómo interpretar la sublimidad de "Mïre" o de "Dying: I Only Feel Apathy"? El arte se ha volcado fértilmente sobre estas canciones, y sólo la perfección, el equilibrio de la forma, el rapto, la catarsis parecen servirnos de guía. En la misma pausada melodía -cuya estampa se asemeja a la de Katatonia-, se filtran los destellos de un tiempo invocado desde tantos puntos: desde el encanto luminoso de Liv Kristine, desde la soledad que mueve el chelo, desde el ímpetu que declina en la palabra ("...In peace I now will rest..." / "...On his knees, a plea to harvest roses..."). Todo Theatre of Tragedy avanza en un sentido puro, develando el quiebre de la vida, su claroscuro y enfrentándonos, al final, con la sentencia que condensa su mensaje: nuestra vitalidad es un teatro hasta la última tragedia.

Originalmente, esta obra maestra fue lanzada por Massacre Records; sin embargo, en 1998 fue reeditada por Century Media Records, siendo justamente esta la versión que se muestra en la fotografía. El diseño del cuadernillo que acompaña el CD conserva el enfoque artístico de la música; la portada, incluso, simboliza mucho de su orientación, y el apartado gráfico restante (elaborado en tonos grises) es pulcro; se incluyen en el booklet las letras de las canciones, los agradecimientos, varias fotos de Theatre of Tragedy y la información técnica, en la que se puntualiza que el disco no fue grabado en Noruega -a pesar de la procedencia de la banda-, sino en Suecia, con la asistencia en producción de Dan Swanö, quien garantiza, como es costumbre, una mezcla y sonido excelentes. 

RANK: 10/10