Voices of Chaos

  • Inicio
  • Autor
  • Reseñas A-F
  • Reseñas G-O
  • Reseñas P-Z
  • Wanted

Fueron tan vistosos los shows de Goddess of Desire que después de cada presentación resultaba imposible no preguntarse cuánto había en ellos de calidad musical y cuánto, por el contrario, de pura teatralidad. Para muchos, justamente, su parafernalia escondía un reciclaje de ideas que habían rendido ya suficiente fruto, pero que la banda forzaba aún de modo empecinado. No obstante, para otros, dicha imitación -que tenía incluso nombres propios: Venom, Celtic Frost, Manowar- no constituía un motivo de señalamiento y, en su opinión, encajaba perfectamente con el espectáculo que montaban los holandeses en tarima. Así pues, durante la década y media que vivió la banda, la crítica de su propuesta pareció dividirse en dos posiciones inconciliables.

Ahora bien, para quienes conocemos la banda solamente a través de sus discos aquellas perspectivas están armonizadas. En efecto, es claro que Goddess of Desire no es un grupo original, pues su música -al menos en lo que respecta a Conquerors Divine (2002)- no es más que un enclave de los géneros tradicionales -Heavy, Speed y Thrash Metal- sin ningún arresto propio; pero a pesar de ello, sus integrantes no son figuras fingidas, sino músicos que, moviéndose dentro de un viejo molde, son capaces de componer con riqueza y dinamismo temas que llegan a ser incluso notables. Es más, Goddess of Desire refleja un acople envidiable para muchos, y la calidad de sus solos, el cuerpo de sus riffs y el juego impecable entre sus estrofas y coros, poseen por sí mismos un valor que no sería justo desmeritar.

La prueba de esto está en el hecho de que un disco de 14 canciones parece, de entrada, agotador y, sin embargo, se pasa por todo Conquerors Divine con un gozo permanente, conociendo los lances de sus 3 vocalistas, interiorizando los enérgicos cambios de tiempo y coreando las líneas de las letras que transitan por asuntos tan diferentes como la vida de los metaleros, el orgullo pagano o la crítica religiosa. Apenas durante los 3 cortes que sirven de intermedios se suspende el flujo de esta vitalidad, pero una vez desaparecen estos se retoma el ritmo rampante de las canciones hasta alcanzar el final, en donde a modo de epílogo se encuentra el tema homónimo del álbum, cierre ideal del mismo en la medida en que sintetiza los recursos usados por la banda y concluye dejando el ánimo bastante arriba. 

Conquerors Divine fue lanzado en el año 2002 por el sello alemán Perverted Taste en formato CD y también en LP de 12". El tipo de animación que sirvió de portada al disco fue usual en los distintos trabajos de Goddess of Desire, pero no se mantiene en el interior del booklet, en el que se prefirió incluir imágenes distorsionadas de los músicos y un contraste entre fondos amarillos y negros. Se presentan allí mismo las letras de las canciones, los datos de grabación y los agradecimientos. Debe recordarse, finalmente, que Harm Noort, el bajista/vocalista de la banda es un veterano de la escena holandesa, pues ya estaba incorporado a la banda de Speed Metal Defender cuando corría el año 1984, y también tuvo un breve paso por Questionmark a finales de esa misma década.

GODDESS OF DESIRE. Conquerors Divine. Perverted Taste. 2002.
RANK: 8/10
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios

Aunque Zidiz se concibió originalmente como un proyecto para rendir tributo a las bandas forjadoras del Speed Metal, fue acogido de tal manera por los seguidores de este género, que ya casi completa una década de existencia y ha realizado 5 producciones discográficas. A sí misma, Zidiz se considera la "primera banda ecuatoriana de satánico y bizarro Speed Metal", y tal vez lo sea por lo que se explicará más adelante, si bien es justo precisar ya que lastimosamente son muchas las limitaciones que tiene su música, y varios los "errores" en los que ésta incurre, al menos en lo que respecta a El Poder Brutal, álbum -lanzado en el año 2010- con el que la banda se ratificó dentro de la escena, después de presentarse con un TAPE de edición bastante limitada, llamado Ecuadorian Satan Speed Metal.

Las canciones que aparecieron en el TAPE son prácticamente las mismas de El Poder Brutal, y revelan, después de una "Intro" prescindible -de más de 5 minutos-, una banda rápida y enérgica, que sobre la base de riffs tradicionales, combina vocales gruesas y oscuras, que ciertamente generan un contraste interesante con el apartado rítmico. El problema se halla en que el trabajo guitarrístico se vuelve un tanto repetitivo en el transcurso del disco, llegando a encontrarse, incluso, líneas que podrían perfectamente ser extrapoladas a diferentes canciones; además, si bien hay un esfuerzo por incluir solos en algunos de los temas, estos con dificultad proveen a la estructura de la vivacidad y fuga que generalmente otorga un punteo en el desarrollo de una canción, quedándose subsumidos en el cuerpo de la misma (excepción hecha, tal vez, en el tema "Zidiz").

Por otra parte, la batería en El Poder Brutal es obstinadamente lineal, su ejecución es tan plana que ni siquiera en un tema como "Kredo" que inicia con un supuesto solo percusivo, puede reconocerse en ella algún atisbo de creatividad, sino la continuación de una marcha simple e insistente. Las voces de Zidiz, sin ser preponderantes, establecen una dinámica interesante, pero es lo que se espera en el caso de una banda que incluye en sus filas nada más que 3 vocalistas. Con todo, las letras del álbum son en su mayoría un fiasco, seguramente del gusto de muchos metaleros -cuya propia futilidad se convierte en la medida de su juicio-, pero que vistas desde la sensatez resultan  ridículas, además de estar cargadas de malapropismos: "monjas devotas / mestruando en mi boca / rancios cardenales / lamen mi verga / espesa coprofagia (pan) / charcos de sangre (vino)".

El Poder Brutal fue editado por el sello ecuatoriano Entrophia Label & Productions, el cual también ha editado algunas de las producciones de las otras bandas en las que participan los miembros de Zidiz, como Ángel Negro y Grimorium Verum. La edición estuvo limitada a 300 copias enumeradas a mano -esta es la 284-, y utilizó como portada la imagen de una estatua con la que se recuerda la leyenda ecuatoriana conocida precisamente como "El Poder Brutal". El cuadernillo es de 8 páginas y contiene las letras de algunas canciones, agradecimientos, fotografías y una semblanza biográfica del grupo. Debe recordarse que la pista 5 del CD corresponde a un cover del tema The Fire God, original de los canadienses Piledriver, y que participa como invitado el músico tradicional Carlos Narváez, quien ha trabajado junto a Equidnos -guitarrista de Zidiz- en varios de sus otros proyectos.

ZIDIZ. El Poder Brutal. Entrophia Label & Productions. 2010.
RANK: 6.5/10
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios

Los comentarios que despertó Welcome to Hell a finales de 1981 denotan, a un mismo tiempo, la fascinación y el desconcierto generados por aquel nuevo sonido que se instalaba sobre el mundo y se anunciaba de modo radical en el título del disco. Se habló entonces de una "explosión de halitosis herética", de "una banda que ensordece", y hasta de que Venom equivalía a descubrir toda la suciedad que existe en el subsuelo. Sin embargo, lo que más sorprende es que las críticas recientes sigan coincidiendo con aquellas palabras y que, a pesar de las más de 3 décadas que nos separan del álbum, sigan manifestando que éste condensa el sonido más visceral que logrará tener el Heavy Metal, capaz, incluso, de generar impacto en los oídos y sensibilidad de aquellas personas que se hallan habituadas a la estridencia.

Destinado a erigirse como pieza de culto, Welcome to Hell es la obra que abrió al mundo la música de Venom, tanto a los fanáticos y honestos admiradores (Death, Asphyx, Deceased, Mayhem), como también a todos aquellos dedicados con desigual suerte a imitar su sonido. En todo caso, el punto es que sólo Venom suena como ella, haciendo resonar la batería con su bombo acartonado, y tejiendo riffs sucios, de solos crisposos y acelerados. La misma voz de Cronos ofrece un timbre único, levemente rasgado y atento siempre a transmitir las emociones particulares de los temas, despachando coros que se dirigen directamente a las mentes: si no fuese así, no vendrían a ella, casi de modo inevitable, los de "Poison", "One Thousand Days in Sodom" o "In League with Satan" apenas escuchádolos.

Por otra parte, son muchos los caminos que, en su momento, abrió Welcome to Hell para la música: los arpegios de "Mayhem with Mercy" inauguran los instrumentales que se tornarán comunes dentro del Black Metal, los falsetes de "Poison" serán popularizados después por los vocalistas del Thrash (los de Destruction o Sarcófago, por ejemplo), y el protagonismo del bajo, su marcaje, también será retomado numerosas veces. Con todo, más allá de ésto, tal vez el elemento que más se torna visionario sea el lírico, pues, Venom se desplaza por todo el espectro conceptual del Metal: trabaja el satanismo, se enfoca en asuntos de la muerte, destaca el alcohol, se relaciona con el sexo, rechaza a dios; en fin, condensa muchísimas de las posibilidades, construyendo letras ágiles, y concisas, pero también penetrantes y bien sobrellevadas.

La Neat Records fue la disquera que se encargó de editar originalmente Welcome to Hell en vinilo de 12" y, desde entonces, las reediciones no han parado de realizarse en todos los formatos -TAPE, CD, LP-. La que se presenta en la fotografía es una versión lanzada en el año 2002 por el sello Castle Music, propiedad de Sanctuary Records; esta edición tiene la particularidad de incluir en su cuadernillo una serie de reseñas tomadas de zines antiguos en los que se habló del disco, numerosas fotos de la banda y el back-cover de la primera edición; además, se agregan después de las 10 canciones originales algunos bonus-tracks extraídos de EP's y Demos. La misma Castle Music ha editado las otras piezas emeblemáticas de Venom: In League with Satan (1981), Black Metal (1982) y At War with Satan (1984) en formato CD.

VENOM. Welcome to Hell. Castle Music. 2002 (1981).
RANK: 10/10
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios

Vectom apareció en la época de mayor apogeo para el Speed Metal, editó 2 discos fantásticos separados apenas por un año, y desapareció de la escena antes de que dominaran en ella los otros géneros. Por eso constituye algo así como un hito y, por supuesto -aunque esta expresión se haya vaciado ya de su sentido-, se trata de una banda de culto, en la medida en que participó decisivamente para consolidar el Speed alemán junto a otros grupos como Iron Angel, Living Death, Holy Moses, o Angel Dust. Pero, más allá de lo uno y lo otro, esto es, de su corta existencia y de sus vínculos con otras figuras alemanas, Vectom tuvo una especie de valor per se, una naturaleza individual que produjo cualidades que nacieron y murieron con ella, y que posiblemente resultaron del hecho de que ninguno de sus miembros participara jamás en otro grupo.

Esas características se revelan ampliamente en este disco, Speed Revolution (1985), cargado desde su inicio con los elementos tradicionales del género, pero -en sincronía con el título- proyectados de forma revolucionaria. La voz de Bucher, para empezar, no tiene parangones, mostrándose melódica, firme y neurótica a un mismo tiempo, además de rápida en su dicción y contundente en los tonos sostenidos; la estructura rítmica, por su parte, no se ancla en tecnicismos, sino en intuiciones siempre favorables, tanto, que difícilmente se encontrarían ideas para mejorarla (¿cómo superar, por ejemplo, el inicio de "The Exterminator", o el empalme entre los cambios que, aun siendo ágil, preserva en todo momento la intensa energía de las canciones?). Hasta el acompañamiento del bajo, habitual en las bandas de su estilo, posee en Vectom un ensamble más fértil, como se hace notorio en "Loudness and Speed" y "Black Viper".

Ahora bien, quizá el rasgo más original de Speed Revolution sea la oscuridad, y no sólo por lo que concierne a las letras, enfocadas en la exaltación de la maldad en toda clase de escenarios -ejecuciones, conciertos, cementerios-, sino también por esa atmósfera con la que Vectom permea toda su instrumentación, tratando de deshacerse en ella de lo luminoso, y convocando, por el contrario, una clase de riffeos que, como sucede en "Day of Execution" o "Satan's Colours", presenta tejidos más socavados y sombríos. A este respecto, ni siquiera los coros de las canciones -muchos de ellos mnemotécnicos- o la linealidad de la batería, llegan a incidir para hacer menos negra la producción: hay en ella de modo permanente una invitación a encontrar, como se dice en uno de los temas, el camino en medio de la oscuridad.

Originalmente, Speed Revolution fue editado en 1985 por el sello Gama International en LP, y sólo 5 años después fue prensado en CD por Aurophon Music. En el año 2006 la disquera Stormspell Records volvió a presentar el álbum en formato CD, pero esta vez junto al disco Rules of Mistery de 1986; dicha versión estuvo limitada a 1000 copias y tuvo algunos errores en la lista de las canciones. Finalmente, la Battle Cry Records presentó en el año 2011 la versión que se muestra en la fotografía, es decir, una reedición que también incluye el otro disco de Vectom; su presentación es profesional, si bien, el cuadernillo no contiene más que las letras del Speed Revolution, y carece de las semblanzas biográficas, fotos o reseñas retrospectivas que generalmente enriquecen este tipo de ediciones.

VECTOM. Speed Revolution. Battle Cry Records. 2011 (1985).
RANK: 9.5/10
Share
Tweet
Pin
Share
2 comentarios

No existe otro disco como War and Pain (1984) y seguramente ya no lo habrá, porque fue producto de unos elementos que ahora mismo están en decadencia. Tanto es así que quienes con mayor obstinación buscan acercarse a su modelo son, paradójicamente, los que se encuentran más lejos, pues desean copiar lo que por naturaleza no puede imitarse, esto es, el instinto, la espontaneidad. Ese fue el impulso que tuvo Voivod en aquella época, y los integrantes que por entonces tenía la banda -Snake, Piggy (R.I.P.), Blacky y Away- lo han subrayado en repetidas ocasiones, destacando que en War and Pain convergieron, por un lado, la intuición de una música que apenas empezaba a encarnarse y, por otro, la certeza de tener, a pesar de su juventud, el sello distintivo de los grandes creadores.

Grabado en apenas 3 días en un pequeño estudio pagado por la madre de Snake, todo lo puesto por Voivod en el álbum cumplió la regla básica de la intuición: desde la Intro que reproduce sus pasos por la nieve, o las campanas que artesanalmente tañeron para el tema "War and Pain", hasta esa distorsión pura, sin modificaciones, que deja translucir una energía única e, incluso, aquella poderosa voz de Snake, quien ha comentado que, a pesar de no dominar por completo el inglés, ni las técnicas del canto, deseó sólo expresarse siempre en el sentido en que su propio instinto se lo dictaba. Nada, pues, se yuxtapuso a la rapidez y al olfato con que Voivod compuso las 9 canciones del disco, y en ello radica la originalidad y la distancia de éste frente a los álbumes que vinieron después, muchísimo más premeditados.

Es verdad que la música de Voivod posee rastros de Motörhead y también de algunas bandas más viejas -como Sex Pistols, Black Sabbath o Jimmy Hendrix-, pero todo esto fluye tan naturalmente y la fuerza de su propia música está hasta tal punto por encima de cualquier influencia que, si bien usualmente se la cataloga como Speed/Thrash, en realidad escapa a toda denominación. Y no sólo en lo que concierne al sonido, sino también a las líricas que, sin duda, deben ser de las primeras en aproximarse a lo que más tarde se convertiría en toda una fuente conceptual: el futuro violento de las sociedades, el reino de las máquinas construidas para la guerra, y la lucha de los hombres mientras sobreviven en una realidad que, como se afirma en "Voivod", los convierte en criaturas nucleares.

War and Pain fue prensado originalmente por Metal Blade Records en 1984 y desde entonces ha sido sucesivamente reeditado alrededor del mundo -entre otros, por Enigma Records, Roadracer Records, Metal Mind Productions y War on Music-. La versión que se muestra en la fotografía corresponde a una edición conmemorativa lanzada por la misma Metal Blade con motivo del décimo-segundo aniversario del disco e incluye, además del álbum remasterizado, extractos de las dos primeras Demos de la banda -Anachronism (1983) y To the Death!.... (1984), un concierto titulado Morgoth Invasion y abundante material multimedia -fotos, letras, videoclips, wallpapers, etcétera-. En total son 3 CDS con slipcase, acompañados de cuadernillos perfectamente impresos y los tradicionales dibujos hechos por Away para los distintos álbumes de Voivod.

VOIVOD. War and Pain. Metal Blade Records. 2004 (1984).
RANK: 10/10
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios

En ocasiones no hace falta esforzarse por ofrecer una propuesta con algún viso de originalidad, pues en la escena pululan los "amantes" del sonido repetido, y ellos se encargan, con toda complacencia, de asegurar, incluso, a las más descaradas emulaciones, un éxito relativo. Si no fuese así, no podría explicarse que una banda como Ursus, que no cuenta con alguna particularidad frente al conjunto de miles de grupos que hay de Speed y Thrash Metal en el mundo, haya obtenido cierto reconocimiento. Es esto, o admitir que dentro del Metal predomina el espíritu involutivo y que, por lo tanto, obstinarse en una dinámica del movimiento, del despliegue hacia zonas que no se hayan trabajado aún, es una demanda que, no sólo no se tendrá en cuenta, sino que podría ser fácilmente señalada como contraria al sentido del Metal más "genuino".

En todo caso, hay quienes pensamos que la música muere si no se transforma, y que cien bandas tocando lo mismo, en el fondo, constituye una falsa vitalidad. Eso es lo que expresa Hijos del Metal (2008), álbum que, de entrada, con su solo nombre, ya nos coloca frente a un cliché y, después, a lo largo de sus 9 canciones, no hace otra cosa que presentarnos las líneas manidas que, desde los ochentas, viene "desarrollando" el Metal en los géneros antes referidos. De esta forma, todo el control instrumental, que ciertamente existe, en especial por parte del guitarrista, no se destina a la creación franca, sino a modificar sobre la base de lo existente: los punteos, largos y pronunciados, son de urdimbre clásica, y los riffeos alternativamente parecen calcados de Iron Maiden, Sodom y otras agrupaciones reconocidas.

Ahora bien, si este fuese el problema, la decepción no sería importante, pues, a fin de cuentas, detrás de las grandes bandas siempre hay un cohorte de plagios; pero, es que, además, el vocalista del grupo hace más deshonroso el disco, vertiendo sobre él gritos, salidas desgarradas, tonos altos y roncos, todo sin ninguna clase de técnica o, al menos, un sentimiento que pueda unificar. Más aun, ni siquiera en las letras, Ursus llega a despuntar un poco: si no se enfocan en la resistencia social, se limitan a traslucir la vida de los metaleros, pero esto sin verdadera propiedad, con versos que no desarrollan ideas, sino que se reducen a señalar a la policía, al "tío Sam" o a los conquistadores como enemigos de la libertad: ¿en verdad hay tan poco para hablar en el mundo, incluso, en relación con estos mismos asuntos?

Hijos del Metal fue lanzado por el sello Arctos Records, y, aunque fue prensado en Estados Unidos, es, según afirma la banda, material "orgullosamente colombiano". La portada, como se ve, corresponde a una fotografía que no termina de convencer a los que buscan también una propuesta en el arte de los discos; cumplirá, tal vez, con los propósitos de correlatar la simpleza lírica, pero se encuentra lejos de suscitar una recepción estética. El cuadernillo, finalmente, ilustrado de forma básica, contiene las letras de las canciones y los agradecimientos, y cuenta con la particularidad de haber sido impreso en papel plastificado y de ser un poco más pequeño que el tamaño convencional.

URSUS. Hijos del Metal. Arctos Records. 2008.
RANK: 3/10
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios

Desde hace algún tiempo vienen ganando fuerza las ediciones que recuperan ensayos, conciertos y Demos de bandas que estuvieron vigentes durante los ochentas pero que, por alguna razón, interrumpieron sus carreras después de aquella época. Este es el caso de Tales of Death, un álbum doble que incluye prácticamente todas las grabaciones de Tork Ran, la leyenda francesa del Speed/Thrash Metal (formada en 1981 bajo el nombre Fracture y activa entre 1986 y 1988 como Pendragon). Lo interesante de este título es que, no sólo incluye los TAPES oficiales que editó la banda, es decir, Haatrrh (1988) y Tales of Death (1990), sino también material nunca antes publicado: un concierto realizado en Montreuil el 12 de mayo de 1990, y varias tomas de ensayos fechados entre 1987 y 1988, para un total de 38 canciones y casi 3 horas de música ininterrumpida.

El CD I entrega la faceta más pesada de Tork Ran, esto es, la de Tales of Death, con su línea thrasheada y vocalización gruesa (semejante a la de Agressor). Todas las canciones de esta Demo comparten una excelente propuesta rítmica, llena de solos y riffs a la vieja escuela; la propuesta es siempre rápida, pero también técnica en términos de ejecución, lo cual permite a la banda reproducir hasta movimientos propios de la música clásica (como en "Romeo & Juliet" y "Thrash Fuckin' Midley"). La cuota del Speed, asimismo, está presente en muchos temas, en los que el ritmo posee un matiz más melódico, y las voces se hacen limpias y altas; "Tork Ran" es arquetípica de este estilo, personificándolo, primero, en su constitución musical (vigorosa, con largos y sostenidos solos) y, segundo, en sus líricas, enfocadas en una visión cruda del heroísmo y lo mítico.

Existe una dificultad para reconocer cuál es el sonido auténtico de Tork Ran, pues la mezcla de las grabaciones varía, sobre todo en lo que compete al disco II, compuesto por la Demo Haatrrh y los ensayos. Mas, ya sea de forma chispeante o grave, la banda subraya en esta parte (de más vieja data) su inclinación al Speed a través de coros y riffs de línea Heavy, punteos y juegos de guitarra constantes y una vocal con pocos visos rasgados. Huelga aclarar que hay muchas canciones que se repiten en la recopilación ("Speed Thrash Lulu", "Pendragon" o "Millions of Dead Cops") y que, además, eventualmente se escuchan solos de guitarra o batería e instrumentales que despliegan una faceta muy personal de Tork Ran, resultado del vínculo de los músicos con sus instrumentos: Wild Dan Killer con la guitarra, Mad Roëv Destructor con la batería y Wood Beast con el bajo.

El sello francés Armée de la Mort Records fue el responsable del prensaje y producción de Tales of Death en 2011 y, de entrada, debe destacarse que la disquera no escatimó ningún esfuerzo en la presentación del disco: el cuadernillo es simplemente espectacular, tiene 32 páginas a todo color con un diseño especial que acompaña la letra de cada canción, viejos flyers de conciertos, las portadas de las Demos, numerosas fotografías, una reseña de la banda, etcétera. El art-cover utilizado fue dibujado originalmente por el mismo Wild Dan Killer, quien (según se informa en la red) se desempeñó también algún tiempo como profesor de guitarra, teniendo entre sus estudiantes a miembros de las bandas Hirilorn y Deep Vein. Una oportunidad inexcusable para conocer esa página interesante del Metal que constituye Tork Ran.

TORK RAN. Tales of Death. Armée de la Mort Records. 2011 (1987, 1988, 1990).
RANK: 8/10
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios
Reseñas Anteriores

ABOUT

En Voices of Chaos muestro los discos que hacen parte de mi colección, haciendo de ellos una pequeña reseña ilustrativa y comentando su edición. Contacto: in_hora_mortis@hotmail.com

BÚSQUEDA

BANDAS

  • Abazagorath
  • Abigor
  • Absemia
  • Abyssum
  • Acutor
  • Agressor
  • Alastis
  • Al Sirat
  • Ammit
  • Amortis
  • Anal Vomit
  • Anathema
  • Ancient Rites
  • Apophis
  • Assassin
  • Atanab
  • Atrofia
  • Bael
  • Bethlehem
  • Betrayer
  • Beyond North
  • Black Candle
  • Black Crucifixion
  • Blazemth
  • Blood Ritual
  • Bolt Thrower
  • Borknagar
  • Brimstone
  • Broken Hope
  • Bubble
  • Bunder Nekromunda
  • Calvary
  • Cangrena
  • Cannibal Corpse
  • Cemment
  • Cephalic Carnage
  • Christ Agony
  • Coercion
  • Combat Noise
  • Core
  • Covenant
  • Cradle of Filth
  • Crest of Darkness
  • Crowbar
  • Cryptopsy
  • Cultus Sanguine
  • Damnation
  • Dark Funeral
  • Deathcrime
  • Death Dies
  • Deformed
  • Delirium
  • Dementor
  • Demons Gate
  • Denial of God
  • Denial Price
  • Der Gerwelt
  • Desolate
  • Despair
  • Dislepsia
  • Dysanchely
  • Edicius
  • Eminenz
  • Emperor
  • En las Espesas Nieblas
  • Enraged
  • Enslaved
  • Ente
  • Eterne
  • Ethereal
  • Evol
  • Excess of Cruelty
  • Execrator
  • Exhumed
  • Exodus
  • Faerghail
  • Fangorn
  • Fatima Hill
  • Fear
  • Fear of Eternity
  • Fornication
  • Four Seats for Invalides
  • Freezing Darkness
  • From the Depths
  • Funebre
  • Funereal Moon
  • Funereum
  • Fungoid Stream
  • Gaahlskagg
  • Gardenian
  • Gardens of Gehenna
  • Gates of Ishtar
  • Genocide
  • Gestos Grosseiros
  • Ghast
  • Gholgoth
  • Goat Semen
  • Goats
  • Goddess of Desire
  • Graveland
  • Great Vast Forest
  • Grenouer
  • Hadez
  • Hadit
  • Havohej
  • Hefeystos
  • Hemlock
  • Hermh
  • Hermon
  • Hirilorn
  • Hollenthon
  • Hortus Animae
  • Houwitser
  • Hypnosis
  • Hypocrisy
  • Immortal
  • Impending Doom
  • Imperious Malevolence
  • Infected
  • Infernäl Mäjesty
  • In Flames
  • In Mortis Veritas
  • Inquisition
  • Inri
  • Internal Suffering
  • I Shalt Become
  • Kabak
  • Katatonia
  • Keep of Kalessin
  • Kharma
  • Kilcrops
  • Konkhra
  • Koronzon
  • Kralizec
  • Kranium
  • Kratornas
  • Kreator
  • Krieg
  • Krisiun
  • Krueger
  • Lechoza
  • Lethal
  • Leviathan
  • Limbonic Art
  • Liturgia
  • Lividity
  • Lord Blasphemate
  • Lord Devastador
  • Lugubrum
  • Lunatic Gods
  • Lunatic Invasion
  • Lust
  • Maggot Colony
  • Maleficium
  • Malevolence
  • Malkuth
  • Masacre
  • Massacra
  • Medium
  • Melechesh
  • Misty Fate
  • Moonfrost
  • Mordeth
  • Mortem
  • Mortes Saltantes
  • Mortuary Drape
  • Mortuorio
  • Mythos
  • Nahual
  • Narcotic Greed
  • Nargathrond
  • Nasav
  • Necrofobia
  • Necrópolis
  • Nexusseis
  • Nightsky Bequest
  • Night to Die
  • Noctis Invocat
  • Nosferatos
  • Nothingness
  • Nuclear Death
  • Nuclear Winter
  • Obsecration
  • Obskure
  • Occisor
  • October Tide
  • Old Man's Child
  • Olethrio Rigma
  • Ominous
  • Ophthalamia
  • Orategod
  • Order from Chaos
  • Ouija
  • Pagan Fears
  • Paganus Doctrina
  • Pagapu
  • Pandemia
  • Panikos
  • Parricide
  • Pathogen
  • Patologicum
  • Pessimist
  • Phantom Lord
  • Poema Arcanvs
  • Porno Coma
  • Potentiam
  • Profecía
  • Pseudostratiffied Ephitelium
  • Reencarnación
  • Refugium Pecatorum
  • Regurgitation
  • Requiem Aeternam
  • Retch
  • Ritual
  • Room with a View
  • Rotting Christ
  • Rotting Corpse
  • Rzeźnia
  • Sabbat
  • Sacramentary Abolishment
  • Sacramentum
  • Sadistic Drive
  • Sadus
  • Samael
  • Sanatorium
  • Sanctum Regnum
  • Sargatanas
  • Sargeist
  • Slavery
  • Slow Agony
  • Socavón
  • Soulcide
  • Spearhead
  • Stickoxydal
  • Stone Vengeance
  • Supplicium
  • Tenebrarum
  • Terra Tenebrae
  • Theatre of Tragedy
  • The Zephyr
  • Thoten
  • Thus Defiled
  • Thy Infernal
  • Tork Ran
  • Tormentor
  • Trail of Tears
  • Trepanador
  • Tristania
  • Tudor
  • Twilight Glimmer
  • Twilight Ophera
  • Twin Obscenity
  • Ultratumba
  • Undertaker of the Damned
  • Under Threat
  • Unholy
  • Unholy Flames
  • Unleashed
  • Uppercut
  • Ursus
  • Usurper
  • Vader
  • Valefar
  • Vectom
  • Velvet Cacoon
  • Venom
  • Vexed
  • Violent Force
  • Violent Hate
  • Visceral Bleeding
  • Voidd
  • Voivod
  • Wicked Innocence
  • Willow Wisp
  • Wind of the Black Mountains
  • Winter of Apokalypse
  • Wisdom
  • Witchburner
  • Woods of Infinity
  • Xasthur
  • Xibalba
  • Yyrkoon
  • Zarathustra
  • Zaratustra
  • Zidiz
  • Zoofilia

GÉNEROS

  • Black Metal
  • Death Metal
  • Thrash Metal
  • Melodic Death Metal
  • Doom Metal
  • Grind
  • Groove Metal
  • Dark Metal
  • Speed Metal
  • Ambient
  • Gothic Metal
  • Darkwave
  • Grindcore
  • Heavy Metal
  • Power Metal
  • Progressive Metal
  • Industrial
  • Symphonic Metal
  • Viking Metal
  • Funeral Doom Metal
  • Hardcore
  • Pagan Metal
  • Folk Metal
  • Metalcore
  • Sludge Metal
  • Avant-garde

PAÍSES

  • Alemania
  • Argentina
  • Australia
  • Austria
  • Bélgica
  • Bielorrusia
  • Bolivia
  • Brasil
  • Bulgaria
  • Canadá
  • Chile
  • Colombia
  • Costa Rica
  • Cuba
  • Dinamarca
  • Ecuador
  • El Salvador
  • Eslovaquia
  • España
  • Estados Unidos
  • Filipinas
  • Finlandia
  • Francia
  • Grecia
  • Guatemala
  • Holanda
  • Hungría
  • Inglaterra
  • Islandia
  • Israel
  • Italia
  • Japón
  • Luxemburgo
  • México
  • Noruega
  • Panamá
  • Paraguay
  • Perú
  • Polonia
  • Portugal
  • República Checa
  • Rusia
  • Suecia
  • Suiza
  • Uruguay
  • Venezuela

RESEÑAS POR FECHA

  • 1981
  • 1984
  • 1985
  • 1986
  • 1987
  • 1988
  • 1990
  • 1991
  • 1992
  • 1993
  • 1994
  • 1995
  • 1996
  • 1997
  • 1998
  • 1999
  • 2000
  • 2001
  • 2002
  • 2003
  • 2004
  • 2005
  • 2006
  • 2007
  • 2008
  • 2009
  • 2010
  • 2011
  • 2012
  • 2013
  • 2015
  • 2018
  • 2019
  • 2020
  • 2021

RESEÑAS RECIENTES

VISITAS

Facebook Metal Archives

Created by BeautyTemplates | Distributed by Blogger