Sabbat - Fetichism

by - mayo 18, 2014


La numerosa discografía de Sabbat (constituida por más de 200 títulos entre EPS, CDS, Demos, álbumes en vivo, SPLITS, etcétera) es susceptible de interpretarse de dos maneras: como el trabajo de una banda fértil, capaz de componer y editar a un ritmo vertiginoso o, por el contrario, como una manía que deja ver su deseo de prensar prácticamente cualquier cosa. En lo personal, pienso que estas posiciones pueden conciliarse afirmando que, aunque Sabbat ha sido desde sus inicios una agrupación realmente creativa, sería posible eliminar más de la mitad de sus producciones sin que por ello se tuviese una pérdida considerable de su música; lo importante, en todo caso, sería conservar sus discos, las primeras Demos, las grabaciones de sus mejores conciertos y un par de EPS que revisten un interés especial por su sonido o época.

Fetichism (1994) -el cuarto álbum de Sabbat- sobreviviría a esta especie de depuración, porque en él los japoneses llevaron su sonido hacia una proyección particular, combinando la vieja escuela de la que ellos mismos hicieron parte (junto a Bathory Venom) con una velocidad y fuerza superiores. En efecto, Fetichism expone una línea clásica, especialmente en lo que concierne a esos riffs thrasheados que sirven de soporte a las canciones y, por supuesto, a los punteos que tienen el sentimiento e intuición propios de los ochentas; pero, asimismo, el disco va un paso más allá, pues la vocalización se mantiene casi siempre en tonos gruesos, pesados, y la producción de sonido (acartonada, seca) le otorga un carácter primitivo y, hasta cierto punto, sucio. Es como si Sabbat, sin renunciar a la esencia de su origen, se lanzará a buscar una fórmula aún más fuerte para su música.

En Fetichism hay despliegues de rapidez, juegos de ritmo e, incluso, combinaciones vocales únicas (tipo "Satan Is Beautiful" o "Lost in the Grave"), y todos estos elementos hacen parte del plano pesado del álbum; pero las canciones ofrecen, además, algunos pequeños arreglos de teclado (en "Sausine", por ejemplo, o en "Elixier de Vie"), y también arpegios acústicos, recursos que caen muy bien sobre las estructuras porque no se abusa de ellos en ningún momento. Las letras, por su parte, coinciden en su naturaleza oscura, unas veces enfocándose en asuntos terroríficos y otras en exaltaciones macabras, pero siempre encajando de modo perfecto con la musicalización y creando sobre ella coros de fácil memoria, como sucede en "Ghost Train": "Ghost train / black gate of hell / ghost train / darkside of this world".

Como había sucedido con sus discos precedentes -Envenom (1991), Evoke (1992) y Disembody (1993)- Fetichism fue lanzado en 1994 por el sello Evil Records, propiedad de Gezol, bajista y vocalista de Sabbat. De esa primera edición aparecieron 2 versiones distintas en CD, diferenciadas por la portada, y una más en TAPE. En la fotografía se muestra, sin embargo, la reedición lanzada en el año 2006 por Iron Pegasus Records; se trata de una producción profesional que incluye un cuadernillo de 8 páginas, elaborado en papel dorado, con fotos de la banda y datos sobre la grabación. En esta edición no se anexan las letras, pero el título posee como valor agregado dos bonus tracks: las canciones "Disembody to the Abyss" y "Satan is Beautiful", grabadas en vivo en Music Farm el 2 de octubre de 1994.

SABBAT. Fetichism. Iron Pegasus Records. 2006 (1994).
RANK: 8/10

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