Kilcrops - Javhe Karma


KILCROPS. Javhe Karma. Talismán Music. 1996.

Kilcrops es una banda que no necesita mayor presentación para quienes conocen la historia del Metal colombiano. En efecto, desde inicios de los noventas, ella viene forjando una reputación que, más que apoyarse en una discografía (la suya se reduce apenas a 3 títulos), se debe a su presencia constante en la escena y, sobre todo, a la madurez y responsabilidad con que ha asumido siempre su trabajo artístico. De alguna manera, mientras algunas agrupaciones han desaparecido con la misma rapidez con que surgieron, y otras más se han mantenido a flote únicamente gracias a cosas distintas a su propia música (los clichés, los escándalos, los favores), Kilcrops puede enorgullecerse de haber construido con su empeño el espacio que tiene dentro del Metal nacional, y de contar con seguidores asiduos, tanto entre los metaleros de vieja data como entre las nuevas generaciones.

Ahora bien, no cabe duda de que para la mayoría de entusiastas, este disco, Javhe Karma (1996), tiene un significado especial, bien por ser el primero, o porque en él ya concretaba la banda ese ruta tan singular que ha tenido su música. Kilcrops dejó aquí toda la potencia que le es reconocida: sus enérgicos riffs de guitarra, la fuerte vocalización de Adame, y el acompañamiento puntual de la batería. Su sonido escapa a la simple definición dentro del Death/Thrash Metal, porque es esto y algo más: una banda acoplada, de ejecuciones limpias, de ritmos que cambian manteniendo su vigor y poderoso empuje; un grupo que matiza sus composiciones con inteligencia y destreza, ambientando a veces suavemente con teclados, entregando varios solos por canción, luciéndose con tappings y técnicas de trémolo, o agregando efectos de flange y delay siempre acertadamente.

Javhe Karma refleja una banda que sabe muy bien cuál es su objetivo: hacer que quien la escuche sienta su ímpetu, coree su temas y se deleite con sus ritmos: que bien pueden permanecer en puntos lentos (tipo "Javhe Karma") o más rápidos y galopantes ("Alquimia", "La Casa del Dolor"), pero siempre apelan a armonías de primerísimo orden. Por otra parte, sorprende de Kilcrops su capacidad para equilibrar campos bien diferentes en sus líricas: algunas de sus canciones nos remiten a problemas socio-políticos ("Mil Dólares"), otras a cuestiones religiosas ("Javhe Karma", Anazaret), y unas más a asuntos filosóficos ("Infiel a Dos Mentiras"); una pluralidad de voces que la banda captura con habilidad en letras cortas, escritas en español, y francamente memorables: "Soy mezcla de conciencia iluminada / imitación humana / conozco el camino del conocimiento / mas, no he superado la prisión de mi cerebro".

En la fotografía se observa el primer prensaje de Javhe Karma realizado por la banda y distribuido por el pequeño sello colombiano Talismán Music en 1996. La presentación del disco es buena, más por su concepción artística que por la calidad de la impresión: el cuadernillo de 8 páginas contiene letras, información técnica y unas bellas imágenes diseñadas por John de Beltrán (baterista en aquel entonces de Kilcrops). Alrededor del año 2000, la misma banda re-editó de manera independiente el disco, renovando algunos elementos de su arte, pero sin incluir material adicional. En la actualidad, ambas ediciones son algo difíciles de hallar, como lo es también el TAPE de 1999, A las Puertas, pero, en todo caso, son trabajos que vale mucho la pena tener ya que pertenecen a uno de los mejores exponentes del Metal hecho en nuestro país.

RANK: 9/10

2 comentarios:

  1. Viva Kilcrops!
    Le recomiendo esta reseña y a su autor (si no lo conoce):
    http://www.anus.com/metal/kilcrops/
    Un saludo

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  2. Saludos. Ya leí la reseña, gracias por dejar el link y comentar la entrada.

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