Excess of Cruelty - Under the Ivy of Ithamar



EXCESS OF CRUELTY. Under the Ivy of Ithamar. Wood-Nymph Recors. 1997.

Conocí a Excess of Cruelty a través de una semblanza aparecida en la Sylphorium Magazine # 4 casi 20 años atrás, pero solo hasta conseguir este disco, Under the Ivy of Ithamar (1997), comprendí que la poca frecuencia con la que ella aparecía en los medios especializados constituía una injusticia mayor que el desconocimiento que buena parte de nosotros tenía de la banda, pues esa omisión no provenía de una mala valoración de su música, sino de circunstancias del contexto. Ciertamente, en una época en la que todavía conocíamos las bandas por medio de los zines, los radio-shows, o las referencias directas, muchas agrupaciones, en especial, las que fueron distribuidas por sellos pequeños e independientes, quedaron condenadas al olvido, aun cuando su propuesta hubiese podido abrirse un camino mucho más generoso en otras circunstancias.

De otra manera, no logro explicarme cómo Excess of Cruelty no llegó a descollar, a pesar de ser una banda que impresiona en todo sentido. Exponente del Melodic Death Metal, la banda estuvo musicalmente a la altura de cualquier nombre encumbrado de la época -Dark Tranquility, In Flames o At the Gates- e, incluso, por lo que respecta a su Under the Ivy of Ithamar, un paso adelante, pues las pequeñas incursiones de vocal femenina que se ofrecen aquí son mucho más estilizadas que las que se permitían por aquel entonces los grupos suecos y, además, algunos pasajes -como los que hay en "Nangara"- se apropian ya de esos efectos de sintetizador que tan fuertemente empezarían a trabajarse a finales de los noventas, convirtiéndose -junto a las experimentaciones vocales- en las dos vías por las que advino la evolución de este estilo musical.

Precisión, velocidad y energía son los soportes de Excess of Cruelty, y, tan rigurosamente se ajusta a estos principios, que cada fragmento de su obra parece mejor que el anterior. El disco expone sorprendentes acoples de guitarra y ejecuciones ultra-rápidas, a lo que se suma un excelente punch de batería y vocales con innumerables tonos y matices. Pareciese que el único defecto que pudiese atribuírsele al disco fuese el de despertarnos el deseo de que sus temas se prolongaran indefinidamente -como sucede en la portentosa "Beholding the Crimson Tide"-. Las letras, por su parte, destilan un aura cultural e histórica, e indagan alternativamente por el sentido de lo existente y su posibilidad de trascendencia espiritual; todo planteado en un inglés muy refinado y culto, dentro del cual encaja muy bien el cover de Iron Maiden incluido como track oculto al cierre del disco.

El pequeño sello belga Wood-Nymph Records -al parecer propiedad de Raf Veulemans, bajista del grupo- fue el encargado de prensar el álbum, el cual contó con la asistencia para su distribución -no del todo efectiva- de la Hammerheart Records. El CD lo acompaña un cuadernillo de 12 páginas a color diseñado por Patrick Craenenbroek; en él aparecen las letras de las canciones, los datos de grabación y los agradecimientos -entre los cuales se incluye a Sylphorium Records, la encargada de la edición del zine homónimo al que se aludió en el inicio-. No existen reediciones de Under the Ivy of Ithamar, y Excess of Cruelty dejó de existir alrededor de 1999, aunque se reformó bajo el nombre Re:creation en el año 2003, llegando a editar de forma independiente un EP titulado Redesigning Human.

RANK: 9.5/10

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