Hollenthon - With Vilest of Worms to Dwell


HOLLENTHON. With Vilest of Worms to Dwell. Napalm Records. 2001.

Generalmente las bandas que combinan el Metal con la música sinfónica, clásica u orquestal no logran equilibrar del todo la presencia de ambos elementos; así, mientras, para algunas, la incursión de lo sinfónico se reduce a un trabajo de atmósferas, para otras, asume el control casi exclusivo de las composiciones, relegando el Metal a un segundo plano. Por tal razón, sorprende tanto un álbum como With Vilest of Worms to Dwell (2001), el segundo en la discografía de Hollenthon pues, en él, estos austriacos liderados por Martin Schirenc (de Punget Stench), han conseguido armonizar de modo increíble la estructura del Death Metal con recursos provenientes de la música clásica (teclados, coros y sonidos operáticos), todo ello apelando a una fórmula de perfección artística de la que cualquier músico podría sentirse orgulloso.

Para quienes han estado al tanto de las producciones de bandas como Therion, Haggard o Septic Flesh, el trabajo de Hollenthon resultará interesante, sobretodo al momento de descubrir que detrás de él prácticamente sólo se halla un hombre, y no una numerosa lista de músicos: las voces, bajo, guitarras y teclados corren por cuenta de Martin Schirenc, quien se apoya apenas en Mike Gröger para la percusión y en Elena Schirenc para las voces femeninas y la confección de las letras. Una labor que exige de Martin muchísimo si se tiene en cuenta que todos los instrumentos rebosan calidad: los riffs de las guitarras con excelentes técnicas de ataque, solos y bases rítmicas; la vocalización fuerte que se enriquece con fragmentos limpios y altos; y, por último, la prolija orquestación que no es producto de samples, sino de la exploración de las posibilidades propias de los teclados.

With Vilest of Worms to Dwell es un disco con una producción extraordinaria, y no podría ser de otra manera cuando la intención del mismo era hacer audibles incluso los más pequeños detalles de bajo, armónicos, o delays de teclado. La masa musical que hay al inicio de "Lords of Bedlam", las épicos coros de "To Kingdom Come", los juegos guitarra-teclado de "Fire Upon the Blade", o los experimentos soterrados de la canción de cierre "Conspirator", no podrían disfrutarse al 100% si no fuese gracias a la calidad de ejecución y grabación que logró Hollenthon aquí y que, por supuesto, se une a otro aspecto, no menos importante, como lo son las líricas, proyectadas como un espacio en el que se funde lo humano con lo mítico y ancestral, en el que coinciden los referentes del pasado, presente y futuro.

En la fotografía puede observarse la primera edición del disco prensada en Estados Unidos en 2001 por el sello Napalm Records, quien también lo lanzó para Europa en su versión austriaca ese mismo año. La presentación de With Vilest of Worms to Dwell muestra, a su manera, el enfoque de su música, es decir, un encuentro muy artístico entre lo bello y lo grotesco, entre lo moderno y lo clásico; al parecer, el arte también estuvo a cargo de Martin Schirenc, quien con base en tonos cafés, rojos y dorados, ambientó todo el cuadernillo, en el cual pueden encontrarse las letras de las canciones y una foto de él y Mike. La misma Napalm Records re-editó el disco en 2008, tanto en América como en Europa, ediciones que se suman a la realizada bajo licencia por Irond Records en Rusia años atrás.

RANK: 9.5/10

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