Evol - Dreamquest


EVOL. Dreamquest. Adipocere Records. 1996.

He aquí la prueba fehaciente de que la oscuridad también posee una dimensión estética, de que se puede hallar aun en las atmósferas más lóbregas y ocultas una gracia capaz de hipnotizarnos. Evol es, sin duda, una de las bandas más oscuras que han existido, pero, además, una de las que con mayor rigor ha cultivado el carácter artístico de su música; por esta razón, aunque su discografía no sea numerosa, reviste un interés especial para quienes pensamos que el Metal, primero, debe nutrirse con todos aquellos elementos de los que dispone a su alrededor y, segundo, trasciende los apelativos habituales de brutalidad o rapidez, apropiándose de otros con los cuales también es posible describirlo: la belleza, la sublimidad y la perfección.

Este disco, Dreamquest (1996), segundo en la carrera de los italianos, representa muy bien lo que decimos; con él, Evol nos adentra en un mundo en el que el Black Metal se alterna y enriquece con melodías Darkwave y pasajes medievales; así, más allá de los instrumentos comunes, nos encontramos con flautas, teclados, órganos, cuerdas acústicas y una variedad casi infinita de vocales. La banda es especialista en crear atmósferas: a veces épicas ("Celephaïs"), otras fantasiosas ("Sarkomand"), y unas más desoladas ("Ulthar"), pero, sin importar su dirección, todas tienen el sello de verdaderas piezas de arte. Los tres miembros de Evol, sumados a los de sesión (bajo, batería) y a Roberto Scarpa (tenor, organista) son músicos de primer orden y, por esta razón, sus composiciones e interpretaciones resultan siempre sublimes.

Lo extraordinario de este Dreamquest rebosa por todos lados: las intervenciones de Princess of Disease en italiano, las armonías que combinan efectos y teclados, los fragmentos ambientales, la efectividad de los riffs, etcétera. Las letras, por su parte, mantienen la misma orientación de la música; Evol basa su concepto en la fantasía, en los relatos de H.P. Lovecraft y la importancia del sueño para la imaginación. Cada canción es una página de una gran historia de la que vamos conociendo sus personajes (Astar, Yugsuduk, Azathoth) y también sus espacios (un reino solitario, un camino o monte olvidado): "Long stairs descend the Abyss / they fall in the deep of this cold land / where the Lord of Dreams sleeps in death / dreaming it's revenge".

En la fotografía se observa la edición original de Dreamquest, prensada por el sello francés Adipocere Records en 1996, el mismo que editó sus otros dos álbumes The Saga of the Horned King (1995) y Portraits (1999). La presentación del disco es excelente, su diseño mezcla la estética medieval (castillos, espadas, trajes) con toques oníricos de alto impacto; el cuadernillo incluye tomas de la banda, letras, agradecimientos y demás. Hasta la fecha, esta es la única edición que se conoce en CD, si bien recientemente The Second Coming Records lanzó una versión doble en LP. Este es un álbum perfecto y, además, contiene uno de las canciones más increíbles de Evol (por su composición, recursos y temática): "The Black Crystal of Astar".

RANK: 10/10

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