Noctis Invocat - Depressiva Vox Clamantis


NOCTIS INVOCAT. Depressiva Vox Clamantis. Southern Hellish Productions. 1998.

A veces, la extraña dirección de la suerte nos conduce hasta piezas como ésta, desconocidas para la mayoría, pero no por ello prescindibles: Depressiva Vox Clamantis (1998) convoca únicamente a quienes reconocen en el arte su dimensión más oscura y, no sólo buscan fuerza, sino también atmósfera, carácter. Para ellos, el disco pronto se convierte en una fuente de exploración en la que hallan la armonía que traduce su propio misterio, su soledad, el encanto de lo lúgubre; y ya no importa cuán conocida es la autora de semejante labor: su ausencia en la lista de los nombres populares le confiere, incluso, una señal de privilegio, pues su acceso establece como requisito previo el tener una naturaleza sensible a los elementos de su música y a la poesía de sus letras, tejidas también con un hilo oscuro y melancólico.

Noctis Invocat es, por esto, una banda que no se aferra a las rutas conocidas para ganarse, imitando, algún espacio; todo lo contrario, propone su propia conjunción estética: la mezcla del Doom/Dark Metal y los recursos atmosféricos. En Depressiva Vox Clamantis, esa proyección alcanza puntos memorables y suscita experiencias de diferente género: tenemos, por ejemplo, las ejecuciones acústicas que transmiten, a un tiempo, tranquilidad y luto; las líneas de teclado que ambientan o protagonizan, envolviendo siempre hasta la hipnosis; o, las estructuras de guitarra, ricas en matices, pero siempre permeadas por un peso oscuro y lóbrego. Tanto más podría decirse del trabajo que hay en la vocalización, puesto que, de sus variados registros -limpios, femeninos, guturales, rasgados-, se despliega una amplia cantidad de sensaciones; y, también del bajo, el cual propaga su propia cadena rítmica.

La música de Noctis Invocat, más que fuerza, posee profundidad, es abismal. En ella pueden encontrarse pasajes rápidos, es cierto (como en "Eternal Dreams of Fire" o "Alter Deus"), pero la banda descolla, ante todo, por su misterio, por su aire triste y solitario. Y esto es algo que se observa muy bien repasando la morosidad de sus canciones que alcanzan a durar hasta 10 minutos y que, por ende, cuentan con el tiempo necesario para incluir ambientaciones diferentes, hacer repeticiones, combinar atmósferas, etcétera. Complementariamente, Depressiva Vox Clamantis ofrece un plano lírico logrado, concebido desde la combinación de lenguas (español, inglés, latín y hasta alemán) y la belleza poética; hay en sus letras desolación, magia, panteísmo: "la oscuridad no hubiera brotado jamás / si el velo del día, que nos oculta las estrellas / no hubiera sido abierto por las manos de la noche".

Depressiva Vox Clamantis fue prensado por el sello Southern Hellish Productions en 1998, el mismo que editó el disco Thy Call de los también guatemaltecos Abyssum. Aunque el número de copias fue muy limitado (al parecer 200), la calidad de la producción es buena: el cuadernillo que acompaña el CD es de 8 páginas y contiene las letras de las canciones, los agradecimientos y demás; la diagramación, por su parte, es muy artística, algo que la sola portada, la pintura de Millais (Ofelia) deja bastante claro; finalmente, la calidad de la impresión es profesional 100%. Al parecer existe también una versión en TAPE del disco, pero no hay mucha información sobre ella. Noctis Invocat editó su segundo álbum en el 2003 bajo el título Luxuria in Caellum, y existe una edición salvadoreña que reúne los dos discos en un solo CD. 

RANK: 9.5/10

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