Moonfrost - Starfall


MOONFROST. Starfall. Gravity Entertainment. 2011.

Regresar al sonido que tuvo el Black Metal durante los noventas es una fórmula que, en la actualidad, puede resultar exitosa si la banda sabe direccionar este trabajo retrospectivo. Funebre, por ejemplo, lo hace de manera magistral en Indictment About the World of Man, un álbum en el que logra capturar el espíritu general de aquella época; y también Moonfrost -banda procedente de Suiza-, que plantea otro retorno a los noventas, no para convertirse en una versión duplicada de alguno de los grupos que germinaron entonces, sino para alimentarse por vía directa con muchos de los fundamentos del Black Metal que han venido desapareciendo o transformándose a lo largo de la historia; es un regreso que vitaliza y abre las puertas hacia una actualización más acertada de este género, tan desvirtuado en los últimos años.

Moonfrost ha editado 2 discos a la fecha (Towards the Twilight Realm en el 2007 y Starfall en el 2011), ambos caracterizados por su excelente producción. Starfall, en concreto, es una pieza que revela el gran trabajo que los suizos hacen a nivel musical, incorporando a una estructura rítmica de Black Metal tradicional (riffs sostenidos, batería rápida, voz rasgada) elementos que le dan un estilo más contemporáneo (innumerables pasajes y acompañamientos de guitarras limpias,  y fragmentos creados a base de sintetizador, muy cercanos a una experiencia cósmica). Lo más posible es que quien escuche por primera vez Moonfrost tenga una reminiscencia del Satyricon que transitó entre el Nemesis Divina y el Rebel Extravaganza, hay algo de ese sonido en esta banda, de eso no hay duda, pero esa impresión está diluida en medio de la fuerza personal que tiene el disco.

Son apenas 7 canciones las que componen Starfall, obviamente en su mayoría largas; algunas de ellas tienen texturas realmente prodigiosas como "Cleanse" o la homónima del álbum, y siempre están cargadas de transiciones: pasos que van de lo lento y ambiental a lo más salvaje y rápido, todo acompañado siempre de la atmósfera futurista de los teclados y el buen ejercicio de la guitarra, cuyos arpegios, punteos y riffs son uno de los aspectos más destacados del disco. Moonfrost no desperdicia ningún espacio de su música, y esto es algo que también aplica para su parte conceptual, puesto que la banda proyecta unas letras que, sin llegar a destacarse sobremanera, muestran una distancia de los contenidos satanistas típicoso, prefiriendo otros de un matiz más natural y humano: las estaciones, las emociones interiores, etcétera.

Starfall fue prensado por la disquera Gravity Entertainment en el 2011, aunque al parecer el disco fue lanzado en enero del año siguiente. Debe destacarse, de entrada, el gran trabajo que hizo este sello a nivel de presentación: el cuadernillo que acompaña el CD cuenta con 16 páginas impresas profesionalmente, y en ellas se incluyen las letras de las canciones, información técnica y un arte bellísimo compuesto por collages oscuros en los que se observan paisajes naturales y rastros desolados, tenebrosos. Con relación a la portada, no es un diseño que atraiga demasiado, pero encarna de forma efectiva el enfoque cósmico que tiene Moonfrost cuando usa los teclados. Para finalizar, es importante aclarar que las composiciones que aparecen dentro del álbum fueron hechas durante el periodo 2002-2009, es decir, incluso, están fechadas desde antes de su primer disco.

RANK: 8/10

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