Krieg - Destruction Ritual

by - mayo 16, 2013


Estados Unidos ha sido una tierra fértil para el cultivo del Black Metal, especialmente para aquel de línea más cruda, y para comprobarlo basta repasar la discografìa de bandas como Hemlock, I Shalt Become, Black Witchery o Judas Iscariot, de cualquiera de las cuales cabe esperar siempre una descarga disonante y caótica. Otra agrupación que expone este mismo estilo musical es Krieg, el proyecto formado por N. Imperial en 1995 para transmitir su mensaje de odio contra el cristianismo y la humanidad en general. Desde esa fecha, asiduamente se han venido conociendo grabaciones de esta banda, al punto de que, en la actualidad, es uno de los referentes más importantes que se tienen del género en Norteamérica; no en vano por sus filas han pasado miembros de Leviathan, Lurker of Chalice, Nachtmystium, Sarcophagus, ArmageddaNargaroth, etcétera.

Destruction Ritual (2002) es el segundo álbum de Krieg y contiene 11 canciones cuya composición, en lo que compete a guitarras, arreglos y voces, fue labor exclusiva de N. Imperial. Es por ello, también, un disco personal, en el que el Black Metal posee una dirección clara: riffs sencillos y distorsionados, de predominancia aguda, ajenos a técnicas o solos; una voz rasgada penetrante, de tono atronador y diábolico que se mantiene siempre por encima de la mezcla, y a veces perfila gritos sostenidos de manera macabra (tipo "The Immaculate Whore"); y la ausencia deliberada de bajo en la grabación, que contribuye a que los niveles de estridencia aumenten, y a que la velocidad que predomina en el álbum sea más sórdida y cruda, capaz de dejar nuestros oídos resentidos después de una larga escucha.

En Destruction Ritual todo tiene un sentido visceral, y únicamente en la ejecución de la batería puede hallarse algo de variedad interpretativa; esto se debe a que Duane Timlin (baterista de sesión del disco) tiene una trayectoria considerable en bandas de Death Metal (Broken Hope, Divine Empire, Dying Fetus), hecho que le permite dominar con versatilidad el doble-bombo, los platillos y los cambios de tiempo. Por todo lo demás, Krieg es directa y simple, aunque no de forma aburridora, sino, más bien, impactante, firme, sin pretensiones distintas a hacer de su música un bloque sonoro contra el cual chocar violentamente. Y, asimismo, son sus letras, que no tienen ninguna intención reflexiva o de exposición, sólo un deseo profundo de odio hacia los hombres, su vida y obstinación por buscar en sí mismos algún significado superior.

Los discos de Krieg han tenido una distribución diversa en lo que respecta a sellos discográficos. Destruction Ritual fue editado en 2002 por Red Stream Inc., y esa edición es la que se ve en la fotografía, sencilla en su arte exterior y también en el diseño del cuadernillo, pues este no contiene letras ni tomas de la banda, apenas los agradecimientos de N. Imperial y datos técnicos. También existe una versión limitada a 350 copias que prensó en LP la disquera Sombre Records de Alemania ese mismo año, 2002. Destruction Ritual fue concebido durante 1998 y 1999, concretándose su grabación en un par de tomas de este último año y el 2001; es un álbum que vale la pena tener si se es fanático de la "tortura auditiva". Canciones recomendadas: "Destruction Ritual", "To Wander the Stars" y "Coldwind Flame".

KRIEG. Destruction Ritual. Red Stream Inc. 2002.
RANK: 8/10

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